Quitan cargo de terrorismo

En el caso de Leopoldo López, el tribunal puso en la investigación 'asociación para delinquir', que es penado con varios años
Quitan cargo de terrorismo
El coordinador nacional de Voluntad, Popular Leopoldo López, cuando se entregaba, en Caracas, al Gobierno de Nicolás Maduro para demostrar su inocencia.
Foto: La Opinión - Archivo

CARACAS, Venezuela.— Caracas vivió ayer miércoles una noche de terror, tan violenta que no se olvidará durante mucho tiempo. Guardias nacionales y radicales chavistas persiguieron con saña a los manifestantes, incluso llegaron a disparar contra edificios en varias zonas de la capital.

Vídeos grabados por decenas de ciudadanos reportaron “la noche de la barbarie y el terror”, bautizada así por David Smolansky, alcalde del municipio caraqueño de El Hatillo y dirigente de Voluntad Popular, el partido de Leopoldo López.

Distintos escenarios para una sola historia: el chavismo decidido a aplastar las protestas de estudiantes y opositores radicales.

Alta tensión que se trasladó a otras ciudades del país, incluida Valencia, que no pudo llorar con tranquilidad el asesinato de Génesis Carmona, Miss Turismo Carabobo 2013.

La modelo recibió un balazo en la cabeza “por detrás”, insistió Nicolás Maduro, especialista en lanzar balones fuera. Su ministro de Interior acotó horas más tarde: “Fue asesinada por una bala que salió de sus propias filas”.

Documentos gráficos aportados por la prensa local confirman cómo medio centenar de radicales oficialistas atacó la marcha pacífica a sangre y fuego. Otras cinco personas resultaron heridas por sus balas.

En la misma noche del 19 de febrero, que ya tiene su lugar en la historia [la noche del 19 F] de un país repleto de fechas marcadas por la violencia, la juez del Tribunal 16 de Control emitió una orden de privativa de libertad contra Leopoldo López, encarcelado de momento en la prisión militar de Ramo Verde.

El tribunal eliminó los cargos más graves, terrorismo y homicidios, pero marcó en su investigación un delito penado con varios años de cárcel: asociación para delinquir.

“Con todas las pruebas que vamos a presentar el lunes, la fiscalía quedará convencida”, aseguró Juan Carlos Gutiérrez, abogado del ex alcalde de Chacao.

“La Fiscalía tiene 45 días para consignar los elementos probatorios de lo que se le acusa. No cederemos ni un momento en nuestra lucha por su libertad”, añadió Smolansky.

Sobre Carlos Vecchio, mano derecha de López, y Antonio Rivero, general retirado y ex jefe de Protección Civil de Hugo Chávez, ahora en VP, pesan sendas órdenes de detención.

La oposición encontró ayer un respaldo inesperado, el de Barack Obama, quien exigió la “liberación de los manifestantes detenidos” y conminó a que se entable un “diálogo verdadero”.

El presidente de EEUU “condenó enérgicamente” la violencia desatada en Venezuela y consideró que los reclamos de los manifestantes son “legítimos”.

La reacción del Palacio de Miraflores no se hizo esperar, esta vez en forma de comunicado, que a buen seguro precederá a una intervención televisiva. “Repudio tajante” ante la “nueva y grosera injerencia en los asuntos internos de nuestro país”, recalcó el manifiesto gubernamental, que volvió a insistir que “EEUU financia a dirigentes de la oposición que provocan la violencia”.

La persecución política no se ciñe solo a Caracas. Daniel Ceballos, alcalde de San Cristóbal del Táchira, estado fronterizo con Colombia y el más opositor del país, también está en el punto de mira gubernamental. “Vamos a liberar a Táchira de fascistas y paracos”, disparó Maduro en una cadena nacional obligatoria para todas las televisiones y radios del país, que se prolongó durante dos horas y 17 minutos.

El presidente, quien se dijo dispuesto a entregar su propia vida, aseguró estar “listo para declarar el estado de excepción en Táchira, y meter los tanques, las tropas la aviación, toda la fuerza militar de la patria”.

Sus vecinos se sorprendieron cuando en la tarde de ayer se puso a tronar sin lluvia. Dos cazas militares sobrevolaron a baja altura y a toda velocidad para amendrentarles. A esa hora, varios ministros militares del Gobierno desplegaban un “plan especial” para someter la protesta.

San Cristóbal sufre desde hace cuatro días el cierre de los comercios y la ausencia casi total de transporte público. Fue precisamente en Táchira donde se iniciaron las protestas hace dos semanas, que se redoblaron tras detener la policía a cuatro líderes estudiantiles.