Viuda inglesa gana batalla para preservar esperma de su marido

Una mujer británica ganó una batalla legal en el Tribunal Superior de Londres para que no se destruya el esperma congelado de su marido
Viuda inglesa gana batalla para preservar esperma de su marido
El esposo murió en febrero de 2012.
Foto: Archivo / Shutterstock

Londres.- Una viuda británica ganó este jueves una batalla legal en el Tribunal Superior de Londres para que no se destruya el esperma congelado de su marido, fallecido de cáncer en febrero de 2012.

Beth Warren, fisioterapeuta de 28 años y natural de Birmingham (norte de Inglaterra), inició el proceso legal el pasado 4 de diciembre cuando llevó ante la justicia a la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología británica (HFEA).

La HFEA había establecido que el esperma congelado de su esposo, Warren Brewer, se destruiría en abril de 2015, si ella no decidía antes de esa fecha utilizarlo para tratar de concebir un hijo.

Brewer, instructor de esquí, murió a los 32 años de un tumor cerebral y dispuso, antes de recibir tratamiento contra el cáncer, que su esperma debía ser conservado para que su esposa pudiera utilizarlo una vez fallecido.

Ambos llevaban juntos ocho años y se casaron seis semanas antes del fallecimiento de Brewer.

Las autoridades británicas comunicaron primero a la mujer que el consentimiento de su marido no podía extenderse más allá de abril de 2013, si bien más tarde concedieron dos prórrogas que alargaron durante dos años esa fecha límite.

Warren, que semanas antes de la muerte de su marido perdió también a su hermano en un accidente de circulación, había pedido al tribunal londinense que fallara a favor de que el esperma congelado siguiese almacenado durante más tiempo del estipulado por la HFEA.

Durante el proceso, el abogado de Warren, James Lawoford, señaló que la ley de 2009 que regula en el Reino Unido la reproducción asistida había creado “injusticias” como el caso de su cliente.

Una de las abogadas que representa a la HFEA, Jane Collier, argumentó que el fallecido no había autorizado por escrito que su esperma fuera almacenado más allá de abril de 2015.