Rusia en Crimea

BURBUJAS

Con tantos problemas graves que hay en el mundo, estoy hasta “el gorro” de lo mucho que se habla de “El Chapo” Guzmán, que algunos despistados quieren incluso convertirlo en un Robin Hood y es solo un criminal… uno de tantos.

Y aquí, en una democracia con la que pretendemos darle clases al mundo, llevamos nuestros desacuerdos políticos a niveles de enemistad y odios, y estamos tan dedicados a destruirnos que no nos damos cuenta de peligrosos problemas en otros horizontes en el mundo.

Ya nos olvidamos de los angustiosos años de la llamada guerra fría en que las dos superpotencias atómicas, la Unión Soviética y los Estados Unidos, con sus cientos de cohetes con cabezas nucleares, podían haberse destruido ellos y gran parte del mundo.

Con la disolución de la Unión Soviética desapareció ese fantasma, pero solo tras una cortina. Se nos olvida que Rusia sigue allí y sigue teniendo cohetes, y es una gran potencia que siempre quiso ser considerada como Europea, sin lograrlo.

El haber dejado algunos de sus países satélites en su frontera occidental, alejó a Rusia aun más geográficamente de Europa. Uno de esos países, Ucrania, está entre Rusia y la Unión Europea a la que aspira a pertenecer. Rusia se opone entre otras razones por el valor estratégico de la península de Crimea para el control del Mar Negro. Gran parte de la península es de Ucrania.

En Kiev, su capital, como en muchos otros lugares del mundo hay disturbios políticos; la gente no está de acuerdo con sus gobiernos y con su situación personal. Las acciones contra su ex presidente se iniciaron porque este favorecía un nuevo acercamiento a Rusia en lugar de una afiliación a la Unión Europea.

Aprovechando el caos, hace una semana, Vladimir Putin, presidente de Rusia, ordenó a sus tropas ocupar la parte Ucraniana de Crimea, acto que John Kerry, Secretario de Estado, llamó “un increíble acto de agresión”.

Ucrania, a su vez, movilizó sus tropas para defender su territorio y en su apoyo, los Estados Unidos hablan de aplicar sanciones a Rusia, con las que China no está de acuerdo.

El camino a un problema que puede volverse serio está a la vista.Europa está alarmada ante la posibilidad de un nuevo conflicto, y un Obama, alarmado también, según reportan, se ha pasado largas horas hablando con Putin por teléfono, sin resultados. Ahora están los dos colosos frente a frente otra vez.

De momento solo se habla de sanciones difíciles de aplicar porque Rusia es uno de los grandes clientes de Europa y esta depende del petróleo de Rusia, y como ya dije, porque China se opone.

Además, sancionar a Rusia, uno de los países más grandes y poderosos del mundo, puede conducir a situaciones distintas a las causadas por las sanciones impuestas a Irán o a Irak en su tiempo, o las absurdas aun existentes con Cuba.

¿Cuándo puede convertirse una crisis en guerra? Cuando se va complicando un problema y llega a niveles en que solo queda la violencia. Espero que, por el bien de todos, esta crisis pueda resolverse antes de agravarse.

Obama aclaró esta semana que los movimientos militares enviando tropas rusas a Crimea violan las leyes internacionales, agregando que “ningún país tiene el derecho de enviar tropas a otro país sin provocación” y apeló al Congreso a trabajar con él en un paquete de asistencia económica para Ucrania.La contestación no se hizo esperar, Putin acusó a los Estados Unidos de haber invadido Afganistán sin autorización de las Naciones Unidas y cita varios casos más.

Caemos así en una justificación absurda: “Si tu hiciste mal, yo al hacer lo mismo, hago bien”

Si se analiza el problema desde el punto de vista geopolítico se puede entender la actitud de Rusia; entender no es justificar…

En la parte rusa de Crimea está la base naval más importante de la flota rusa e instalaciones militares enormes, que convierten el Mar Negro en un lago ruso, quedando los países del área bajo su influencia.

Ucrania había sido simpatizante de Rusia cuando fue parte de la Unión Soviética, y cuando esta dejó de existir, continuó siéndolo, no solo por que en su mayoría los ucranianos son ruso parlantes, sino porque Rusia los había liberado de la ocupación alemana.

Al paso del tiempo, fue creciendo en importancia la Unión Europea y tanto Francia como Alemania invirtieron cantidades enormes en Ucrania que manifestó, más de una vez, su deseo de formar parte de esa Unión. Ello fue combatido por Rusia. Y ahora, ante la posibilidad de que Ucrania pudiera pasar a formar parte de ese bloque, se ha producido una división interna, a ratos violenta y sangrienta, entre los simpatizadores de Rusia y los de la Unión Europea.

Debo suponer que Rusia está muy alarmada ante la posibilidad, aunque lejana, de que Ucrania sea parte de la Unión Europea, y esta se vuelva vecina en la misma península desde donde Rusia domina el Mar Negro. Por lo mismo, Rusia actuará en defensa de sus intereses sin importar la afectación a otros países.

Lea la historia de ayer, la de hoy, y tendrá la de mañana. Solo cambian los nombres y los pretextos de los poderosos.