Nuevo ataque a Herbalife

Nuevo ataque a Herbalife
Sede de Herbalife en Torrance. La empresa niega acusaciones de tener un esquema piramidal.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

NUEVA YORK.— William Ackman, el financista que lleva más de un año apostando por la caída de Herbalife en los mercados y argumenta que la empresa basa su negocio en un esquema piramidal ilegal, llevó ayer sus sospechas hasta China.En ese país, Ackman acusó a la multinacional de actuar en contra de sus leyes de ventas directas y antipirámides.

En una presentación que duró algo más de dos horas y fue transmitida por la página en Internet en la que denuncia a la empresa, Ackman explicó que las leyes del país asiático son muy duras y claras y Herbalife está cambiando la apariencia de sus compensaciones.

La acusación del inversionista que dirige el hedge fund Peshing Square Capital Management se vio precedida y seguida de las reacciones a la publicación por parte de The New York Times sobre sus tácticas de cabildeo de legisladores y el dinero que ha invertido en ello para impulsar las investigaciones sobre Herbalife. Ackman ha apostado 1,000 millones de dólares en la caída en la Bolsa de la empresa. Cuanto peor le vaya a Herbalife, mejor le va a sus inversiones.

Ackman se defendió diciendo que aún no se ha probado falso nada de lo que dice y que no ha donado dinero al senador Ed Markey, quien más interés se ha tomado con la cuestión. Ackman asegura que ha donado tanto a demócratas como a republicanos y que siempre ha evitado conflictos de interés. Ackman recordó que Herbalife ha gastado en cabildeo seis veces más que él.

Herbalife ha negado las acusaciones que Ackman ha vertido contra sus operaciones en China y en un comunicado apunta que su pensar “refleja que sigue sin entender el modelo de negocio” de la empresa.