Empodera a padres para mejorar la educación

Araceli Simeón-Luna trabaja para formar una red de padres interesados en los planes educativos de sus hijos.
Empodera a padres para mejorar la educación
Araceli Simeón-Luna tuvo que estudiar y trabajar.
Foto: Especial para La Opinión - / Israel Anguiano

Sus padres siempre le alentaron para que estudiara, aunque quedaron desconcertados con la carrera de su elección: sociología y políticas públicas. ¿Qué vas a hacer con el título?, le preguntaban.

A punto de graduarse y para tranquilizarlos, Araceli Simeón-Luna buscó fuentes de trabajo, y así fue como descubrió el sector no lucrativo y Maldef.

Ha sido una escuela para mí donde he aplicado todo lo que aprendí para convertirlo en algo tangible”, apunta.

Después de varios viajes entre México y Estados Unidos, sus padres se quedaron definitivamente aquí cuando Simeón-Luna tenía 10 años. El valor por la educación se lo inculcaron temprano. “Me decían échale ganas, vinimos aquí para que triunfes, aplíquese y sueñe”, recuerda.

Hoy, ella es la que se encarga de empoderar y movilizar a los padres por una mejor educación en las escuelas.

A través del programa Parent Organization Network (PON), en el que participó con Maldef desde su fundación en 2005, se ocupa de formar “una red de padres líderes que a su vez forman a otros” y se interesan por cómo se gobiernan las escuelas, por los planes educativos y por cómo mejorar el rendimiento.

También dirige el proyecto “abriendo puertas“, para familias con hijos de 0 a 5 años. Aquí, “preparamos a los padres antes de que los niños lleguen al sistema educativo”, explica.

Como madre de dos hijas, Simeón-Luna no sólo educa a otros. “Ahora también tengo que poner en práctica lo que predico”, dice entre risas. Esto le lleva a tener bien presente el equilibrio en su vida personal. Así, destaca el apoyo de su esposo incluso cuando no está de acuerdo.

A veces tengo que ir a juntas por la noche o viajar. Él me ayuda al igual que mis padres, mi suegra… Me hacen el favor y no me culpan“, agrega.

Ella fue la primera de su familia en graduarse de la preparatoria y en ir a la universidad.

Sin posibilidad de pedir ayudas financieras, trabajó para costearse los estudios. “Es muy típico de los latinos esa ética del trabajo para poder salir adelante”, afirma con contundencia tras recordar que en su clase todos tenían ocupaciones aparte de estudiar.

A la vista de los últimos cambios educativos, su meta es que PON se convierta en organización con un grupo de padres en cada uno de los distritos del condado de Los Ángeles.

Es un proyecto multicultural, no solo de niños latinos sino para estudiantes de bajos recursos, aprendices de inglés y minorías”, concluye.