Gestación subrogada: ¿somos las latinas su público objetivo?

¿Qué tanto usamos este procedimiento? ¿O es sólo para las celebridades?

Nueva York — Los rumores de que Sofía Vergara habría utilizado el vientre de una amiga para gestar a su segundo hijo, volvieron a poner en la palestra el tema de los vientres de alquiler, también conocido como maternidad subrogada.

Perla Piekutowski trabaja desde 2009 para el Center for Surrogate Parenting (CSP) de Los Ángeles. Prefiere evitar el término “vientres de alquiler”, pues según aclara, “sentimos que disminuye el gran gesto que las madres subrogadas hacen y el corazón que entregan para ayudar a alguien a formar su propia familia“. Es por esto que desde ahora, utilizaremos “gestación subrogada”.

Perla asegura que menos del 10% del total de sus clientes son parejas que provienen de México y Latinoamérica. “Lo mismo sucede con las madres latinas subrogadas: la cifra es menos del 10%” y agrega que de ese total, en su mayoría son parejas heterosexuales con problemas de salud y “también hemos tenido varios casos de parejas gay”.

El porcentaje de padres latinos no supera el 5% en Assisted Fertility. Sanford M. Benardo, fundador de la compañía, agrega que “la tendencia ha aumentado tanto para parejas que desean ser padres como para las madres sustitutas que son de origen hispano”. Sin embargo, Benardo agrega que si ha existido un aumento, éste no ha sido significativo.

Distintas son las cifras que manejan en Growing Generations. Según indica Teo Martínez, CEO de la compañía, los padres de origen latino representan alrededor del 15% de los clientes internacionales. Según sus observaciones, “este tipo de clientes se incrementa cada año y creemos que es porque la gente ve la gestación subrogada como una opción viable para la creación de una familia“.

Para Martínez, este aumento comenzó hace dos años cuando Growing Generations lanzó un programa en español. “Ahora las familias que desean ser padres no deben preocuparse por las barreras idiomáticas”.

La administradora de Casos del CSP, no ha visto un gran aumento en la cantidad de pedidos de información de parejas latinoamericanas. “He notado que muy poca gente realmente puede embarcarse en este proceso por el tema económico”.

En cuanto a las exigencias de las parejas latinas que se acercan al Centro, detalla que en su mayoría, solicitan trabajar con una persona de habla hispana. “Yo pienso que no lo hacen porque comparten la misma cultura, pero porque es importante poder comunicarse con su madre subrogada en su mismo idioma”, opina.

Por otra parte, Benardo, dueño de Assisted Fertility que opera en Massachusetts, Pennsylvania, Ohio, Georgia, Maryland y Texas, cuenta que además de los altos costos que involucra contratar estos servicios, las madres subrogantes “deben cumplir con toda una serie de criterios sociales, psicológicos y médicos estrictos para ser aceptadas por nuestro programa. Y en última instancia, debe ser compatible con los potenciales padres”.

Teo Martínez, de Growing Generations, destaca la existencia de un contrato firmado entre la madre subrogada y los futuros padres donde se detalla qué está permitido y qué no. “El contrato es una gran herramienta ya que ayuda a despejar todas las expectativas que tienen las madres sustitutas. Es algo que todos aceptan antes de que empiece el proceso”. Además, especifica que este acuerdo, “pone en marcha protecciones importantes para las dos partes involucradas”.

Según cuenta Perla Piekutowski, del Center for Surrogate Parenting “últimamente he notado que muchas mujeres en Colombia han estado escribiéndonos con la intención de ser madres subrogadas para nuestras parejas”. Lamentablemente para ellas, la agencia sólo trabaja con mujeres que residen en Estados Unidos.

Tanto Surrogate Parenting, Assisted Fertility y Growing Generations detallan que los costos asociados con la gestación subrogada varían entre los $100,000 y $150,000.

Este precio incluye los honorarios de la agencia, el pago para la madre subrogada, costos de los abogados, honorarios de la agencia de donación de óvulos (si aplica), honorarios de la donante (si aplica), gastos de la madre subrogada como el parto y exámenes varios. Cuando los padres necesitan un donante, el valor puede llegar hasta los $190,000.

En países como Argentina, Venezuela, Chile y Colombia no hay leyes que legislen este tema. No están prohibidas pero tampoco se protege a ninguna de las partes. Al igual que en México, se corren riesgos al realizar este tipo de negocios.

En España está prohibido cualquier tipo de gestación subrogada pero considera los contratos de alquiler de vientre acordados en países donde están autorizados. En Italia y Japón, está prohibido legalmente.

India se ha convertido en el destino más popular para futuros padres que buscan arrendar un vientre, pues este tipo de negocio es legal.

En Australia sólo es legal cuando la gestación subrogada es por altruismo, es decir, no se recibe dinero a cambio.

En EEUU: Arizona, Utah, Nuevo México, Míchigan y Nueva York prohíben cualquier contrato de maternidad subrogada. En Florida, Nevada y Luisiana, los consideran legales siempre que sean altruistas. La gestación subrogada es legal en Arkansas, Tennessee, Virginia y California.

Fuente: Noticias Jurídicas.com