Obama ampliará el pago de horas extra

Presidente firmará orden ejecutiva que beneficiará a trabajadores asalariados
Obama  ampliará el pago de horas extra
Clientes y empleados de un restaurante de comida rápida en Los Ángeles. La órden del presidente afectará a ciertos grupos de trabajadores, como los gerentes de este tipo de negocio.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

WASHINGTON, D.C.— El presidente Barack Obama emitirá hoy una orden ejecutiva para obligar a las empresas a pagar salarios por horas extra a millones de trabajadores que hasta ahora han sido privados de ese derecho, según confirmó una fuente de la Casa Blanca.

La orden ejecutiva solicitará al secretario del Trabajo, Tom Pérez, que inicie el proceso “para fortalecer las protecciones sobre el pago de horas extra para millones de trabajadores” y simplificar los reglamentos para las empresas, con el fin de que los trabajadores reciban el salario que les corresponde, indicó la fuente.

“Debido a años de negligencia, se ha erosionado uno de los fundamentos de la clase media, que son las normas sobre el pago de horas extra que establecen la semana laboral de 40 horas. Como resultado, millones de trabajadores asalariados han sido privados del pago de horas extra o, en algunas ocasiones, incluso del salario mínimo”, agregó la fuente que pidió el anonimato.

La medida presidencial beneficiará principalmente a gerentes de establecimientos de comida rápida o pequeñas tiendas, agentes que procesan préstamos, técnicos de computación u oficinistas, enumeró la fuente.

En la actualidad, muchas empresas clasifican indebidamente a esos empleados como “ejecutivos y profesionales”, para evadir el pago por horas extra. En muchas ocasiones, estos trabajan 50 ó 60 horas semanales, pero “apenas ganan lo suficiente para alejar a sus familias de la pobreza, y no reciben un centavo en horas extra”, enfatizó el funcionario de la Casa Blanca.

La mayor parte de los trabajadores que ganan 455 dólares semanalmente pueden ser “ejecutivos, administrativos o profesionales” lo que les impide cobrar horas extras. Esta cantidad federal fue la que dispuso la Administración de George W. Bush en 2004 y no ha sido actualizada a la inflación. En California esta cantidad es de 640 dólares.

Según observadores, la decisión de Obama, que se presenta como el defensor de la clase media y ha incluido en su agenda la lucha contra la desigualdad, suscitará el rechazo de los republicanos, que critican duramente lo que perciben como abuso de su autoridad ejecutiva.

Los republicanos ya se oponen a la propuesta de Obama de aumentar el salario mínimo federal de 7.25 a 10.10 dólares la hora y, en aras de la austeridad fiscal, se proponen bloquear su agenda económica de este año.

El presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, dijo a los periodistas que las acciones de Obama perjudican al empresariado y dificultan la creación de empleos.

Desde el Center for American Progress, un instituto de estudio de orientación progresista, su presidente Neera Tanden explicó en un comunicado que con esta acción, el presidente no solo asegura “una compensación justa para los trabajadores sino que también da un paso importante para ayudar a la economía y a los contribuyentes”. Según Tanden, esta orden permitirá que los consumidores tengan más dinero y con ello revitalicen la demanda y además, menos personas tengan que depender de los cupones de comida al subir sus ingresos.

Desde el Cato Institute, otro instituto de opinión pero de corte conservador, Dan Mitchell afirmaba que estas son malas noticias para los trabajadores porque las empresas van a tener que reajustar sus costes. Mitchell especula que puede que se rebajen “los salarios base”.

“Washington está haciendo muy difícil la tarea a las empresas que tienen que tener mucha cautela a la hora de contratar porque con el ‘Obamacare’, la discusión sobre el salario mínimo, y ahora esto, no saben qué carga de costes van a tener”.

La US Hispanic Chamber of Commerce y la US Chamber of Commerce fueron algunas de las cámaras que no contestaron a este periódico antes del cierre de edición.