Paz y justicia exigen en East Palo Alto

Ya en enero balearon a un chico hispano; la comunidad demanda disminuir el entorno de violencia a las autoridades del condado de San Mateo
Paz y justicia exigen en East Palo Alto
Comunidad coloca veladoras y rezos en el lugar donde fue baleado el joven hispano Josué Barbosa Zamora en East Palo Alto.
Foto: José Luis Aguirre / El Mensajero

EAST PALO ALTO.— “Ya basta de tanta violencia”, dijo Lorena Zamora, madre de Josué Barbosa Zamora, quien fue asesinado a 300 pies de la puerta de su casa el pasado 13 de enero en esta ciudad.

“No quiero que otra madre sufra lo que yo estoy sufriendo”, afirmó la mujer mientras caminaba portando una foto de su hijo junto a otras 500 personas, víctimas de la violencia, quienes decidieron marchar por las calles de esta urbe para pedir paz y justicia, este 8 de marzo.

En el año 2013 hubo 16 homicidios en el condado de San Mateo, ocho de estos ocurrieron en East Palo Alto, una ciudad con menos de 30 mil habitantes.

Josué, quien tenía 19 años, caminaba hacia la tienda cuando una persona en un vehículo le disparó en la cabeza. Fue el primer homicidio de este año 2014 en East Palo Alto.

“Quedé en shock cuando vi que era mi hijo el que estaba tirado en el suelo”, sollozó la señora Zamora con lágrimas en los ojos. “Lo abracé y le di un beso”. Él se quedó tendido, con el teléfono en la mano, pues su madre lo estaba llamando para ver cómo se encontraba cuando ocurrieron los hechos.

“Todos los días me pregunto si valió la pena venir a este país”, articuló Zamora. “Salimos de México por la pobreza y la violencia, y mire con lo que nos encontramos”, comentó la afligida madre quien ahora cuida de su hijo mayor, su hija menor y la hija de ésta. Su esposo aún se encuentra en México.

La marcha por la paz fue patrocinada por el programa de justicia restaurativa de la Arquidiócesis de San Francisco y la iglesia de San Francisco de Asís de esta ciudad.

“Estamos aquí porque no queremos asistir a otro funeral”, dijo Julio Escobar, coordinador del programa. “Pandilleros y traficantes de droga, hay una forma diferente de vivir la vida”, agregó.

Niños, jóvenes y adultos portaban 75 cruces pequeñas de madera con los nombres de las personas que han sido asesinadas en East Palo Alto durante los últimos años.

Otros llevaban pancartas con frases como “paz y justicia” o “alto a la violencia”.

East Palo Alto tiene uno de los índices más altos de actividad de pandillas en el Área de la Bahía y según el padre Lawrence Goode, párroco de la iglesia, hay mucho temor entre los habitantes.

El sargento Jeff Liu, de la Policía de East Palo Alto, pidió a los habitantes de la ciudad usar la línea anónima para denunciar los crímenes, pero el padre Goode aseguró que la comunidad aún teme dar información, así sea de manera anónima.

El homicidio de Josué, así como el de decenas de personas, sigue sin resolverse. La policía dice que la investigación continúa.

“Mi vida ha sido muy difícil sin mi hijo. Él me motivaba. No le gustaba verme triste ni llorando y me decía que quería ver a esa mamá que siempre ha luchado por salir adelante”, recordó la señora Zamora, quien sostiene a su familia limpiando casas.

El obispo auxiliar de San Francisco, Bill Justice, envió un mensaje a los funcionarios de la ciudad: “¿Qué van a hacer por esta comunidad? Las calles no tienen alumbrado y los vehículos pasan a toda velocidad. La violencia es un problema que tenemos que resolver entre todos”, concluyó.