Sonrisas: Medicina para un cuerpo en recuperación

Niños en el hospital enfermos en el hospital reciben ositos de peluche que se traduce en sonrisas y esperanza.
Sonrisas: Medicina para un cuerpo en recuperación
Alyssa Ayala, de cinco años de edad, sonríe por primera vez después de su operación para remover el apéndice.
Foto: Aurelia Ventura

LOS ANGELES — Por primera vez en varios días de estar internado en el hospital con fiebre, vómito y dolor abdominal y de haber sido sometido a una operación de emergencia después de que el apéndicis le explotó, Gerard Camberos sonrío.

El motivo de la sonrisa fue un osito de peluche de color café que le regalaron un grupo de estudiantes de masajista. Gerard lo abrazó inmediatamente y lo convirtió en su compañero de juego.

“Estos días anteriores, Gerard ha estado muy mal. No ha comido, no ha querido colorear, no ha querido jugar, no ha querido nada… hasta hoy”, dijo la madre del pequeño de cinco años, Guadalupe Camberos.

El Dr. Ernie Guzmán, director de programa de residencia de pediatría del Hospital White Memorial, dijo que la sonrisa siempre ayuda a crear una sensación de bienestar y en los niños, esa felicidad se traduce en esperanza.

“Científicamente se ha comprobado que cuando la persona se siente bien anímicamente, sus cuerpo se siente mejor y se acelera la recuperación”, dijo el Dr. Guzmán.

En medio de su dolor, la pequeña Alyssa Ayala, de cinco años de edad, también tuvo una sonrisa para su nuevo osito de color rosa que acompañaría a su osito ocre, que ha sido su mejor amigo y compañero desde que nació.

Su abuela Francisca Arriaza se sorprendió cuando vio sonreír a la niña.

“No ha querido nada. Ayer hasta le dijo a su papá y a su mamá que se fueran del hospital porque no se sentía bien y ahora, verla sonriendo, es … es una gran diferencia”, dijo la abuela.

Para Lily Solano, de dos años de edad, el libro le llamó más la atención que el peluche. Con sus ojitos inflamados por la falta de descanso después de su sufrir ataques de asma, Lily agarró el libro y se lo dio a su papá para que se le leyera.

“A ella le gustan los libros. Le gusta verlos y que le lean”, dijo Ana, madre de Lily.

Alrededor de 14 pequeños internados en White Memorial recibieron un peluche y un libro.

Luz González, quien formó parte del grupo de estudiantes de American Carreer College que repartieron los peluches, dijo que ellas y sus compañeras recogieron más de 1,500 muñecos y libros entre las personas que llegaron a la escuela a recibir masajes.

“Me da una gran satisfacción ver a los niños sonriendo a pesar de estar enfermos, a pesar que están en el hospital”, dijo González.

Este es el tercer año consecutivo en que esta escuela recoge libros y juguetes para repartir en siete hospitales de Los Ángeles, Orange y Riverside.

– Reduce la presión alta

– Reduce la inflamación

– Disminuye los dolores

– Una sonrisa falsa puede libera endorfina y puede crear una sonrisa verdadera