La ‘Generación Boomerang’ regresa al nido

La crisis económica y el desempleo hacen que jóvenes adultos tengan que vivir con sus padres
La ‘Generación Boomerang’ regresa al nido
La convivencia de padres e hijos adultos puede hacerse difícil.
Foto: Shutterstock

Todas hemos oído hablar del Síndrome del nido ausente y el vacío que sienten algunos padres cuando sus hijos crecen y se van de la casa. Después de dedicarles toda una vida, los hijos se independizan y, de un día para el otro, la casa se aquieta y el tiempo se alarga.

Muchos padres, en cambio, no ven la hora de que sus hijos finalmente dejen el nido, para poder hacer aquello que siempre soñaron. Pero como consecuencia de la crisis económica de 2007-8, los sueños de independencia de muchos padres e hijos tendrán que esperar. La tendencia de los últimos años de los jóvenes de la “Generación Boomerang”, una alusión al hecho de que regresaron al punto de partida, es regresar a vivir con sus padres, ya sea por estar desempleados o porque, a pesar de trabajar, no pueden pagar un alquiler.

Según el Centro de Investigación Pew, 4 de cada 10 adultos mayores de 60 años tienen que ayudar monetariamente a sus hijos adultos, mientras que sólo el 12% de adultos mayores reciben ayuda financiera de sus hijos. Algunos padres incluso han tenido que postergar su jubilación para poder mantener a sus hijos.

La convivencia entre adultos, aunque sean de la misma familia, puede ser difícil, especialmente si los jóvenes ya han vivido solos y tienen que reajustarse y volver a compartir un espacio. Sumado a la falta de independencia, los jóvenes también tienen que lidiar con el estigma que en esta sociedad representa vivir con los padres.

Si eres tú la que regresa

• Concéntrate en lo positivo. Vivir con tus padres tiene sus ventajas. Recuerda que esta es sólo una etapa de transición y disfruta todo aquello que extrañabas cuando vivías sola.

• No te olvides de llamar. Si creías que por tener más de 21 años o haber vivido sola por años ya no necesitarías llamar a tus padres cada vez que cambias de planes, estás equivocada. Probablemente tengas que adaptar muchas de tus costumbres de mujer independiente para ayudar la convivencia.

• Busca empleo. Aunque solo sea de medio tiempo y contribuye financieramente con lo que puedas, tus padres apreciarán el esfuerzo.

Si tu hijo quiere volver:

• Si no ves la hora de que tus hijos se muden, no les hagas las cosas demasiado confortables. El hecho que tu hijo haya vuelto al hogar no implica que pueda dormir hasta el mediodía, salir todas las noches, vaciar el refrigerador o carecer de todo tipo de responsabilidades.

• La comunicación es fundamental para la convivencia. Desde un principio, establece normas y expectativas con respecto a las tareas del hogar, el aspecto financiero y cualquier otro asunto que consideres importante, para evitar malos entendidos.

• Los expertos aconsejan que los hijos paguen una suma determinada en calidad de renta para acostumbrarse a tener un alquiler y sentirse auto suficientes. Si no necesitas el dinero, lo puedes ahorrar y dárselo a tu hijo cuando finalmente se vaya.