¡Mi hijo empezó a fumar!

El cigarrillo electrónico podría ser igual de dañino que el convencional
¡Mi hijo empezó a fumar!
Foto: Shutterstock

Uno de los grandes temores de los padres cuando los hijos entran en la adolescencia es que empiecen a fumar. Y la preocupación no es caprichosa. Numerosos estudios demuestran que los cigarrillos –e incluso, su humo— dañan la salud.

Pero en estos días modernos, con la disponibilidad de los cigarrillos electrónicos, algunos padres han bajado la guardia de intervenir cuando los chicos comienzan a usar estos pitillos —llamados también vaporizador electrónico, eCig, eCigarro, eCigarrillo o eCigar— ante la idea que no conllevan al vicio y ayudan a los fumadores de los cigarrillos convencionales a dejar de fumar.

Sin embargo, un estudio realizado por los doctores Lauren Dutra y Stanton Glantz, de la Universidad de California, San Francisco, muestra todo lo contrario.

“El uso de los cigarrillos electrónicos no desalientan [a dejar de fumar], y pueden fomentar el uso del cigarrillo convencional entre los adolescentes de Estados Unidos”, dice el estudio publicado el pasado seis de marzo en la revista médica JAMA Pediatrics.

Ciertamente, estos cigarrillos están siendo más consumidos por los jóvenes por el hecho de ser novedosos y venir con diferentes gustos o sabores. Y son los jóvenes quienes tiene más conocimiento sobre ellos.

“Hasta el momento, la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) no ha aprobado ningún cigarrillo que ayude a dejar de fumar”, afirma a La Opinión Erika Sward, Assistant Vice President of National Advocacy de la Asociación Americana del Pulmón (ALA). Es así que los adultos y chicos no deberían acudir a los novedosos cigarrillos con la idea de que les ayudará a no convertirse en un fumador habitual de los pitillos convencionales.

“A la fecha, no se tienen estudios científicos que demuestren que [los cigarrillos electrónicos] son eficaces para dejar de fumar o que causen daño a la salud a corto o largo plazo”, agrega la funcionaria de ALA. “Pero, ante el vapor [o humo] que sueltan, se está recomendando que no sean usados en áreas cerradas”.

Es por ello, que hasta que no se tenga conocimiento del impacto real de los e-cigars para la salud de los consumidores, estados y ciudades como Chicago, Los Ángeles, Washington y Nueva York han decido tratar los cigarrillos electrónicos como el tabaco en general y han prohibido su uso en restaurantes, parques y otras áreas públicas.

Por otro lado, varios neumólogos han advertido que los cigarrillos electrónicos contienen algunas sustancias similares a las que llevan los cigarrillos normales y, ante esto, podrían causar cambios en los pulmones de la misma manera que lo hacen los pitillos convencionales.