Guía para separar la basura y reciclar en casa

Reciclar lo más que puedas es una forma de cuidar el ambiente y mostrar conciencia ecológica.
Guía para separar la basura y reciclar en casa
Conoce qué tipo de desechos puedes reciclar y el procedimiento para hacerlo de la manera más efectiva.
Foto: Trash Recycling with Disposal Containers por epSos .de, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/epsos / 5575089139/

Si eres una persona con conciencia ecológica, una de las actividades básicas que deberías promover en tu casa es el reciclaje de basura. Sus ventajas son muchas: reduce el desperdicio, permite ahorrar recursos naturales y energía, reduce la contaminación e, incluso, crea puestos de trabajo, pues las empresas recuperadoras emplean a más personas que los vertideros o incineradoras. No obstante, para que dicho reciclaje sea efectivo, debes seguir las sencillas recomendaciones que te explicamos a continuación.

Clasificar por tipo de productos

El primer paso consiste en clasificar y separar la basura, distinguiendo lo reciclable de lo que no lo es. Así, hay cuatro elementos tradicionalmente reutilizables: papel y cartón, plásticos, metales y vidrio. Existe un segundo grupo que requiere de cierto tratamiento especial, como los aceites, las baterías, los muebles, algunos productos químicos, los escombros, la ropa y los electrodomésticos inservibles.

Por último, está la basura propiamente dicha, constituida por los materiales orgánicos que se descomponen fácilmente, como los desechos de comida, que no se pueden reciclar.

Unos ejemplos prácticos

Es bueno tener presentes algunos casos típicos de qué productos en concreto se pueden reciclar. Así, por lo que respecta al papel y cartón, son reciclables los periódicos, las revistas, catálogos, papel corrugado, cajas de cartón (hay que desbaratarlas), bolsas de papel, sobres, etc.

No se reciclan las cajas que contenían alimentos congelados o de comida para llevar, ni las bolsas de papel con contenido interior de plástico, fotografías, servilletas usadas ni ningún recipiente de papel o cartón que contenga restos de alimentos.

En cuanto al plástico, puedes reciclar todo tipo de botellas, contenedores, materas y baldes. En todo caso, debes enjuagarlos previamente. No debes incluir las bolsas plásticas (pueden dañar las máquinas de las estaciones de reciclaje), las tapas de las botellas y recipientes, ni los recipientes que hayan contenido aceite de motor o sustancias tóxicas. También puedes seleccionar las latas de acero y aluminio (enjuagadas y con las tapas dentro sin aplastarlas), las bandejas y papel de aluminio.

El recipiente adecuado

Una vez seleccionados, procede a colocarlos en determinados contenedores. Aunque en los Estados Unidos cada condado tiene una regulación propia, como enfatiza la municipalidad de Portland, los elementos del primer grupo suelen verterse en un contenedor de color azul, salvo el vidrio, que se coloca en otro, casi siempre de color amarillo.

Respecto a los desechos reutilizables del segundo grupo, lo aconsejable es llevarlos a un centro de reciclaje, cuando la municipalidad no esté en capacidad de recogerlos (en estos casos, existen días concretos de recogida o teléfonos a los que hay que llamar).