Solterita y sin apuro

Buenas razones para disfrutar tus años de independencia.
Solterita y sin apuro
Sólo una de cada cuatro jóvenes de la generación del milenio contrae matrimonio.
Foto: Shutterstock

No todas las niñas sueñan con encontrar algún día a su príncipe azul, casarse y tener hijos. Según un estudio del Instituto Pew, sólo uno de cada cuatro jóvenes de la generación del milenio (18 a 33 años), contrae matrimonio. A esa edad, casi el 50% de las jóvenes de la generación de los “Baby boomers” estaba casada.

En la actualidad, la edad promedio para contraer matrimonio es de 27 años, mientras que en 1960, era de 20 años. La edad aumenta en proporción directa al nivel de educación.

Más allá de estadísticas y relojes biológicos, las latinas tenemos el agregado de tener que lidiar con los consejos y comentarios de abuelas y tías preocupadas, que cada vez que nos ven en una reunión familiar necesitan indagar sobre nuestros planes de comenzar una familia y recordarnos que a nuestra edad, ya no deberíamos ser tan exigentes.

Pero la presión social y el miedo a quedarnos solas no son buenos consejeros. Haber pasado los 30 no significa que tenemos que conformarnos con el primero que pasa y nos invita a salir.

La soltería tiene sus encantos y por eso te ofrecemos una lista de buenas razones para disfrutar tu independencia.

El qué dirán” nunca es un buen motivo para actuar. ¿Cuándo fue la última vez que tomaste una decisión personal basándote sólo en opiniones ajenas y te dio buenos resultados?

A nadie le gusta sentirse sola. Pero mucho peor es estar al lado de alguien con quien no tienes nada en común, que no te atrae o que no te comprende.

El zacate no siempre es más verde del otro lado, en la casa de la vecina casada. No creas por un segundo que todo va a ser mejor cuando estés casada. Los problemas no desaparecen por arte de magia cuando alguien pone un anillo en tu dedo.

Cuando llegas a casa cansada del trabajo puedes tirar tu ropa donde quieras, prepararte la comida que sólo a ti te gusta, tirarte en la cama que es toda para ti, y como si esto fuera poco, puedes mirar tu novela favorita sin tener que compartir el control remoto u oír comentarios críticos sobre tus gustos televisivos.

La próxima vez que tu mamá te pregunte si ya empezaste a buscar vestido de novia, o la vecina te mire con mala cara, sólo piensa en tu independencia y todos los beneficios de tu estado de soltera y simplemente sonríe.