Ofrece futuro a mujeres y jóvenes de bajos ingresos

Ofrece futuro a     mujeres y jóvenes de bajos ingresos
Foto: Suministrada

Diez semanas pueden cambiar la vida de una mujer. Es el tiempo que dura el programa de WINTER, en el que mujeres de bajos ingresos aprenden a “usar herramientas eléctricas y son introducidas en trabajos de construcción para que alcancen la independencia económica”, explica Alexandra Torres Galancid.

En 2003 empezó a trabajar para esta organización sin ánimo de lucro, que también pretende recuperar la “hermandad” de las mujeres —”algo que no se da mucho aquí”, apunta la directora ejecutiva— y formar a jóvenes que piensan que no tienen futuro.

“Por diferentes razones hay quienes no han terminado la preparatoria y trabajamos con ellas para que cuando cojan su diploma, puedan entrar a trabajar o ir al colegio”, dice.

Torres Galancid se muestra orgullosa de la evolución de la organización, que nació en 1996, y donde ha podido dar rienda suelta a su pasión.

Antes de que ella llegase, no tenían ni oficina y las cuentas siempre salían negativas. Hoy disponen de varios centros en Long Beach, un centro de entrenamiento en el Este de Los Ángeles y están abriendo otro en San Pedro.

Esta chicana de 57 años, nacida en Los Ángeles — “el sitio al que pertenezco”— no ha tenido una vida sencilla. En México, donde tuvo que ir al quedarse huérfana de padre y madre a los 10 años, descubrió lo que era el racismo.

“Nos llamaban pochos porque no hablábamos español”, recuerda en un perfecto español. A los 13 años no dudo en volver a su hogar, aunque fuera a casas de crianza donde pasó su adolescencia. A los 18 años, sola y sin familia, empezó a buscarse la vida.

“Tuve mucha gente cerca que me ayudó, y la mayoría fueron mujeres”, subraya. Una de las razones por la que, tras graduarse, empezó a trabajar en agencias no lucrativas para ayudarlas.

Al principio, se centró en la prevención de violencia contra mujeres, “hacíamos consejerías en agencias para aquellas que habían sido golpeadas por su pareja o por sus padres, violadas…”. Después se encaminó hacia la educación comunitaria, para trabajar con padres hasta que llegó WINTER.

Torres Ganalcid se involucra tanto en el trabajo que le cuesta balancear su vida. Ahora se ha propuesto llegar puntual a la clase de yoga, tras encontrar un lugar donde empiezan a las 7:30 de la noche.