Padres angelinos cumplen cita semanal con la lectura

Miembros de un club se reúnen cada semana para leer y aprender de un libro

Padres angelinos cumplen cita semanal con la lectura
Los miembros del club de lectura de Heart of Los Ángeles (HOLA) se reunen todos los lunes para leer un libro. 'Hay que decidirse en apoyarse en la lectura para uno crecer como persona y como comunidad', dice la líder del grupo Ariadna Sánchez.
Foto: La Opinión - Esmeralda Fabián

El club de lectura de padres de Heart of Los Ángeles (HOLA), una organización de programas educativos y recreativos, se ha convertido en punto de encuentro para una docena de padres que no solo comparten sus emociones y experiencias como inmigrantes. También se preparan para “romper el ciclo de pobreza y marginación”, dice Ariadna Sánchez, madre de dos niños que reciben clases gratuitas de música en HOLA.

La cita con la literatura de los padres — cuyo encuentro con los libros para algunos ha sido el primero— es cada lunes por la tarde.

“Cuando me enteré del club fui la primera en anotarme. Ahora ya vamos por el cuarto libro, leemos uno por semestre. La idea es que nuestra lectura sea la base para poder ayudar a nuestros hijos con su desempeño académico”, explicó Sánchez, de origen oaxaqueño.

HOLA, que abrió sus puertas hace casi 25 años, apoya a 2,400 niños y jóvenes cada año con asesorías gratuitas y actividades deportivas y artísticas. El programa es totalmente gratuito para las familias del Centro de Los Ángeles, Pico Union, Westlake y otras áreas.

Ahí, Martha Valdivia ha recibido apoyo con la educación de sus hijos por más de 12 años. Pero ahora, con el recién formado club de lectura de padres, le ha tocado el turno de beneficiarse ella misma.

“A través de los libros que leemos [recordamos] nuestras raíces, cómo venimos a este país como ilegales, y cómo se sufre. Los personajes de los libros pasan por lo mismo o peor y salen adelante, así como nosotros luchamos por superarnos”, dijo Valdivia.

Verónica Matos, la instructora del club, cuenta que al principio la idea era solo proveer los libros en español para que se leyeran en casa, pero “orgánicamente” se convirtió en un club donde ahora “compartimos experiencias y hasta lloramos juntos”, contó.

Un lunes reciente los miembros del club leían Esperanza renace, de la autora Pam Muñoz, y parecía que cada párrafo contaba alguna experiencia personal. Desde la soledad que llegan a sentir los inmigrantes, hasta de los movimientos sociales como el de César Chávez por los derechos de los trabajadores agrícolas.

“Para mi este libro evoca emociones muy profundas de cosas muy personales, y al mismo tiempo narra la vida de una joven nacida aquí, que es bilingüe… así como nuestros hijos”, contó Celina Chávez.

Sánchez, a quien sus compañeros reconocen como líder del club, junto a su esposo José, admitió que ” a veces en nuestros países uno ve la literatura como cosa de gente rica o que uno no puede entender”.

Ahora ella está convencida de que esta es “accesible para todos”. El libro que más le ha impactado es el de Senderos fronterizos de Francisco Jiménez, que habla del drama que millones de inmigrantes ilegales experimentan. Tal como Sánchez lo vivió hace 10 años.

“Hay mucho conocimiento en los libros. Hay que decidirse en apoyarse en la lectura para uno crecer como persona y como comunidad. Y sobre todo para poder luchar por la educación de nuestros hijos”, expresó la madre.

Más información: http://heartofla.org/