4 claves del sexo tántrico

Utilizar el deseo como camino para lograr tu realización y la de tu compañero de cama es el objetivo de la tradición del Tantra.
4 claves del sexo tántrico
Inhalen y exhalen al mismo tiempo para armonizar sus energías y emociones.
Foto: Shutterstock

El Tantra es una forma de vivenciar las experiencias aprendiendo a utilizar el deseo como camino hacia la realización personal. El sexo tántrico no se enfoca exclusivamente en las posiciones sexuales, sino en la comunicación que se establece entre los amantes.

En esta manera de tener relaciones sexuales las posturas tántricas buscan crear y mantener la conexión como forma de alcanzar y sostener el placer. El Tantrismo considera a la sexualidad como algo sagrado, por eso descubrirás que disfrutar del sexo y la sexualidad va más allá del encuentro íntimo con tu chico y se extiende a todos los aspectos de tu vida.

4 claves de las posiciones en el sexo tántrico

  • 1. Presencia y balance: Respira de manera profunda y pausada para incrementar tu nivel de conciencia. Inhala y exhala al mismo tiempo que tu amante para armonizar las energías y emociones de ambos. Enfócate en calmar tu mente y hacer a un lado la rutina y dispersión de la vida cotidiana.
  • 2. Conexión genital: Para comenzar elijan alguna postura que les permita sentir sus cuerpos y energías para lograr una mayor conexión física, emocional y espiritual. Para que esto sea posible la postura debe ser cómoda para ambos. Aquellas posiciones que permiten un perfecto acople entre el pene y la vagina son las que crean conexión y conciencia para iniciar la comunicación tántrica.
  • 3. Movimientos: A olvidarse de aquellos movimientos de ida y venida de la pelvis o introducir y sacar el pene de la vagina. En el sexo tántrico el pene no sale de la vagina, sino que permanece dentro para crear una conexión íntima y profunda. A diferencia de otras tradiciones y posturas, el Tantra busca que los amantes se muevan y formen una sola unidad. Sus cuerpos y genitales deben fluir como si fuesen uno solo. En el movimiento tantra no hay un tú o un yo, sino una intensa y profunda unidad física y espiritual: las individualidades se han disuelto y los amantes se entregan al mar del placer sin egoísmo.
  • 4. Posiciones rotatorias: Como explica el experto Vatek Abraham en su libro “Cómo practicar sexo tántrico”, una de las bases de las posturas tántricas es la rotación. Debes olvidar las prácticas y hábitos del sexo convencional y entregarte con paciencia al placer. Recuerda que ahora los dos cuerpos son una unidad y la conexión se crea mediante la unión permanente del pene y la vagina.

Tú y tu amante son uno solo y deben rotar cambiando de posición sin perder el eje de esa conexión. El placer se alcanza a través de las nuevas emociones y el flujo de energía que llega con cada nueva postura.