Protestan por genocidio

Activistas y víctimas pintan portón de cuartel en Guatemala
Protestan por genocidio
Activistas del conflicto armado en Guatemala pusieron fotos de las víctimas en el portón de un cuartel militar, ayer.
Foto: EFE

CIUDAD DE GUATEMALA, Guatemala (EFE).— Más de una decena de activistas y víctimas del conflicto armado en Guatemala (1960-1996) pintaron ayer un portón de un cuartel militar en la capital, en demanda de justicia por el genocidio que vivió el país durante esa época.

Activistas del Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (Caldh) y de la organización Hijos llegaron al Cuartel Matamoros, realizaron pintadas en el portón y colocaron algunos panfletos, según comprobó Efe.

Un grupo de soldados fue colocado en la entrada principal de ese cuartel militar como medida de prevención, y la actividad, que duró poco tiempo, concluyó sin incidentes.

En el lugar escenificaron la forma en que los militares capturaban y golpeaban a las personas antes de ingresarlas a los cuarteles, de las que muchas no salieron con vida.

La medida se realizó con motivo de recordar el genocidio que cometieron los militares en Guatemala durante el conflicto armado, que dejó unas 250 mil víctimas, entre muertos y desaparecidos.

La actividad coincidió con el aniversario del golpe de Estado que hace 32 años llevó al poder al general José Efraín Ríos Montt (1982-1983).

Este alto jefe castrense es el único que ha sido juzgado por delitos de genocidio en Guatemala, pero su condena a 80 años de prisión, emitida por un Tribunal en mayo pasado, fue suspendida por la Corte de Constitucionalidad (CC), la máxima instancia jurídica del país, por errores en el proceso judicial.

Ríos Montt mantiene una batalla legal para que la Justicia guatemalteca le otorgue una amnistía, y sus peticiones, que no han sido atendidas, son rechazadas por activistas y víctimas del conflicto por considerar que el genocidio no goza de esos beneficios.

El general retirado está a la espera de que la Justicia le celebre un nuevo juicio en 2015.

Ríos Montt es acusado concretamente de la muerte de 1,771 indígenas ixiles del departamento noroccidental de San Marcos junto a su director de Inteligencia Militar, José Rodríguez, quien en el debate del año pasado fue absuelto, pero también está a la espera del nuevo juicio.