Huelga de hambre en Joe Corley sigue entre versiones opuestas

Activistas y familiares denuncian represalias en contra de los indocumentados huelguistas en el centro de detención Joe Corley mientras que ICE asegura que sigue al pie de la letra sus códigos y que no hay abusos
Huelga de hambre en Joe Corley sigue entre versiones opuestas
Adelina Casares (izq) y Ernestina Hernández (der) son las esposas de dos inmigrantes que se encuentran en huelga de hambre en el centro de detención Joe Corley. Foto: Gustavo Rangel
Foto: Gustavo Rangel / RUMBO

HOUSTON – Mientras las esposas de los inmigrantes detenidos que se encuentran en huelga de hambre en el centro de detención Joe Corley denuncian que sus seres queridos están siendo intimidados, agredidos, amenazados, humillados y deportados por estar manifestándose, las autoridades aseguran que a los encarcelados se les está permitiendo su libertad de expresión bajo los códigos establecidos por las autoridades de Inmigración.

RUMBO estuvo presente cuando las esposas de los huelguistas David Vásquez y Manuel Martínez terminaron de visitar a sus maridos cinco días después de que, el 17 de marzo, comenzó la huelga de hambre.

“Mi esposo se encuentra muy mal no solamente en el aspecto físico sino que emocionalmente lo veo muy decaído. Le pedí que ya dejara mejor la huelga de hambre porque tengo mucho miedo de que se va a morir”, dijo Ernestina Hernández, esposa de Manuel Martínez.

Sin embargo, Martínez le dijo a su esposa que piensa seguir con la huelga de hambre hasta que las autoridades tomen medidas para mejorar las condiciones en que se encuentran los detenidos en Joe Corley y que se paren las deportaciones que siguen separando a diario a miles de familias alrededor del país.

“Manuel [Martínez] me dijo que aunque lo saquen en una bolsa negra de este lugar [Joe Corley] no piensa quedarse callado. En este lugar les están violando sus derechos humanos a diario, se burlan de ellos y los están tratando peor que animales”, agregó Hernández, que junto con otros familiares de detenidos en Joe Corley estuvo a diario durante la primera semana de la huelga de hambre en el exterior de las instalaciones localizadas en Conroe, Texas, protestando los supuestos abusos.

Los familiares de los huelguistas aseguran que batallaron mucho para poder ingresar al centro de detención porque los que están participando en la huelga han sido separados de la población general.

“Varias veces me negaron la posibilidad de ver a David [Vásquez] pero no fue hasta que les dije que yo no me iba a ir hasta que me dejaran ver a mi esposo que me permitieron verlo, es una injusticia lo que le están haciendo a mi David”, dijo Adelina Casares, esposa de David Vásquez.

Los huelguistas le contaron a sus esposas que aun siguen en huelga de hambre alrededor de 50 personas y que los números de huelguistas disminuyeron en gran parte porque se les ha amenazado con la deportación y que dos días después de que inicio la huelga un grupo de huelguistas fue deportado, la mayoría de ellos supuestamente mexicanos. ICE no ha ofrecido detalles sobre deportaciones y niega estar intimidando a los que están participando en las manifestación.

“Desde el 20 de marzo tres detenidos han sido identificados como participantes de una huelga de hambre en el centro de detención Joe Corley… Ninguna acción punitiva ha sido tomada en contra de los individuos que están participando en la manifestación”, expresó en un comunicado Gregory Palmore, portavoz de ICE en Houston. El nombre del tercer huelguista no ha sido revelado y activistas solamente han podido informar que es de apellido Jiménez.

“No hemos podido tener contacto con el tercer huelguista porque ningún familiar de él se ha presentado para verlo y como están separados los otros huelguistas solamente nos han dicho que su apellido es Jiménez”, dijo Hope Sanford, de Houston Unido

Familiares de otros detenidos que supuestamente están participando en la huelga le contaron a RUMBO que sus seres queridos les han contado que algunos de los huelguistas han sido removidos del centro de detención y que desconocen su paradero, pero Palmore en el comunicado asegura que todos los huelguistas que requieren atención médica han sido y están siendo atendidos en el centro de detención.

“El personal médico y ‘staff’ de Joe Corley le han advertido a los detenidos que están participando en la huelga de hambre las posibles consecuencias de no comer por prolongados periodos de tiempo. También se les ha informado sobre los protocolos de una huelga de hambre en un centro de detención de ICE”, informó el comunicado obtenido por RUMBO.

La huelga de hambre que comenzó el pasado 11 de marzo en el centro de detención de inmigración Tacoma Detention Center en Tacoma, Washington, fue la que inspiró a los detenidos de Joe Corley a tomar la misma acción, según activistas. Joe Corley y Tacoma Detention Center son operados por la compañía GEO Group.

Desde el pasado lunes 17 de marzo por la madrugada decenas de detenidos en Joe Corley se declararon en huelga de hambre a través de una carta. Tuvieron que pasar cuatro días para que ICE admitiera que en efecto sí había una huelga de hambre en el centro de detención.

“Varios detenidos que se declararon en huelga le han llamado a su familiares que sus procesos de deportación han sido acelerados por haberse manifestado y ICE está negando esto. No es justo lo que están haciendo se necesita investigar a este centro de detención”, explicó Sanford.

El martes 25 de marzo RUMBO fue informado por Sandra Bonilla, esposa de Rubén Rodríguez, un huelguista de Joe Corley, que su esposo ha sido puesto en proceso de deportación a pesar de que tiene la posibilidad de apelar su caso.

“Quieren desparecer a mi esposo [Rubén Rodríguez] por haber estado participando en la huelga. Lo están tratando como a un animal y y quieren deshacerse de él lo más pronto posible, esto es una injusticia”, comentó Bonilla.

Activistas y familiares piden que la comunidad los apoye llamando al centro de detención Joe Corley, a las oficinas regionales de ICE y al director de de ICE, Daniel H. Ragsdale, para pedirles que paren las supuestas intimidaciones y represalias en contra de los detenidos.