Agrían bolsillo de los angelinos

Clima, plaga y hasta "Los Caballeros Templarios' encarecen el precio de los limones
Agrían bolsillo de los angelinos
Una empleada corta limones en el restaurante La Casita Mexicana de Bell.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

Griselda Juárez no cocina con tanta frecuencia el cebiche que tanto gusta a su familia durante la Cuaresma.

Esta ama de casa, residente de Bell Gardens explica que el ya elevado costo del platillo a base de camarón y aguacate, ahorase ha vuelto de “lujo” debido al precio del limón.

Y es que durante las últimas semanas el precio del cítrico ha sufrido un incremento de aproximadamente 400% en Estados Unidos

Trabajadores del mercado de abastos de Los Ángeles dicen que apenas hace dos meses, la caja de limón de 38 libras se cotizaba en 18 dólares; su precio actual es de 95 dólares.

En los supermercados angelinos, la libra de limón se vende en promedio a $2.99 dólares.

“Hay escasez, se dice que el crimen organizado está controlando la producción en México”, dijo Alberto Trujillo, dueño de una bodega en el mercado de abastos de Los Ángeles donde se comercializa en su mayoría el producto importado de Michoacán y Colima, principales estados mexicanos productores de limón.

Los restaurantes también resienten el alza en el precio de un ingrediente que es básico para la comida mexicana, especialmente en tiempos de Cuaresma.

“Sí nos afecta a todos un producto que ya nosotros dábamos como un regalo y ahora se encarece”. dijo Ramiro Arvizu del restaurante La Casita Mexicana, en Bell. “Y no podemos subirle mucho al precio a las cosas. Vamos a tener que sufrirle a la situación y esperamos que se solucione pronto”.

Las cosas no son mejores en México.

En enero pasado, el precio del cítrico por kilo subió a 50 pesos (unos $3.9), forzando a Angélica Peralta, una ama de casa de la Ciudad de México a dejar de preparar el agua de limón que tanto le gustaba a sus tres hijos y en la que utilizaba la mitad de los tres kilos semanales de su canasta.

Un mes después, cuando se equiparó al salario mínimo de 60 pesos ($4.6), dejó de poner el jugo ácido en las frutas que sus niños llevan a la escuela y para principios de marzo suspendió cualquier uso del cítrico.

Las razones del aumento en el precio del limón van desde las lluvias de noviembre y diciembre que destrozaron la flor y se registraron en gran parte de los estados mexicanos productores de limón, hasta una plaga conocida como “dragón amarillo” que afectó a los plantíos en Colima e Hidalgo.

Eso sin olvidar reportes de que el cártel de “Los Caballeros Templarios” está acaparando el producto en Michoacán.

Las autoridades mexicanas calculan que a finales del mes el mercado volverá a su curso por la producción proveniente de los sureños estados de Oaxaca y Guerrero.

Mientras baja el precio, la señora Juárez trata de conseguir limones con vecinos y familiares para alivianar el gasto.

“Mi cuñado tiene un árbol de limones y cada vez que viene a visitarnos nos trae, también el vecino de vez en cuando nos da”, expresó. “Ya he usado limón amarillo que es más barato, pero no es lo mismo”.