“Agrio” impacto del precio del limón en los mexicanos

Las autoridades federales ofrecen el kilo de limón a $1.9 frente a los $6.2 que lo ofrecen los comerciantes, por lo que anunció cárcel y multas para los acaparadores
“Agrio” impacto del precio del limón en los mexicanos
Angelica Peralta ama de casa compra limones después de varios días de abstenerse por el alto costo.
Foto: Gardenia Mendoza

México.- A veces Angélica Peralta siente que “ya no es la misma”. Tan extraña se siente esta ama de casa acostumbrada a comer y cocinar todo con limón -excepto el mole- desde que el precio del cítrico se disparó 200 veces más desde diciembre pasado.

Y mientras la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) pasó báscula, monitoreó precios, lanzó amenazas y redadas en los centros de abasto antes de determinar que “sí existe acaparamiento”, la madre de familia no hizo más que aguantarse el antojo.

En enero pasado, cuando el precio por kilo de limón cítrico subió a 50 pesos (unos $3.9), ella dejó de preparar el agua de limón que tanto le gustaba a sus tres hijos y en la que utilizaba la mitad de los tres kilos semanales de su canasta.

Un mes después, cuando se equiparó al salario mínimos de 60 pesos ($4.6), dejó a las frutas que sus niños llevan a la escuela sin el jugo ácido y ya para principios de marzo suspendió cualquier uso hasta que escuchó el martes por radio que la Profeco demandaría penalmente a todos aquellos especuladores que lanzaron el costo hasta los 80 pesos ($6.2) en los últimos días.

En una rueda de prensa, la titular de la dependencia, Lorena Martínez, calculó, sin mencionar nombres, que los acaparadores podrían alcanzar hasta 10 años de cárcel y multas de hasta $800,000 en su equivalente en pesos.

Martínez no abundó sobre las hipótesis previas que llevaron al alza del limón como la crisis social y de seguridad por enfrentamientos entre el cártel de Los Templarios y grupos de autodefensa en el estado de Michoacán, uno de los principales productores.

Tampoco de la saña con que la plaga conocida como “Dragón Amarillo” atacó los cultivos de los cítricos en 16 estados de la República, donde acabó hasta con el 80% de los plantíos en algunos de ellos como en Colima e Hidalgo.

Más bien, pasó a promover un programa para contrarrestar el acaparamiento a través de la venta de 450 toneladas de limón a 26 pesos por kilo en la cadena paraestatal de tiendas Diconsa que cuenta con 6,000 sucursales en todo el país.

Cerca de la casa de la señora Peralta, en el Distrito Federal, no hay tiendas Diconsa, pero el optimismo la llevó hasta el mercado más cercano donde por el precio anunciado oficialmente compró sólo la mitad. “Algo es algo”, dijo a la vendedora.

La mujer no respondió. Hace días que la venta del cítrico la tiene de mal humor. “Se me ha echado a perder casi todo”, lamentó. “Cómo hace falta que se estabilice el precio porque ahora sólo compran uno o dos limones y ya”.

El descontrol de precios impactó a la alza a otros alimentos como el huevo, el jitomate, el azúcar y la cebolla.

Los restauranteros están en ascuas. En la marisquería Playa Escondida, de la colonia Escandón la gerencia solventa a regañadientes el gasto. “Hay mucha competencia como para cargárselo a los clientes”, dijo el administrador Iván Pacheco.

Las autoridades calculan que a finales del mes el mercado vuelva a su curso por la producción proveniente de los sureños Oaxaca y Guerrero.