El reto del primer día

Si eres la más joven y con menos experiencia en tu nuevo trabajo sigue estos consejos
El reto del primer día
EL primer día de trabajo puede presentar grandes retos para una mujer joven e inexperta.
Foto: Archivo

Llega ese anhelado día en que te llaman para felicitarte porque te aceptaron en uno de los 120 puestos de trabajo a los que postulaste. Este será tu primer trabajo. Comienzas a imaginarte en cómo te recibirán, qué tienes que llevar, “¿me tengo que preparar?” piensas aunque no tienes muy claro qué significa esto. Incluso, haces una revisión mental de tu armario y recreas el ‘look’ de tu primer día para que no parezcas una “recién egresada” –la realidad–, pero tampoco quieres parecer disfrazada.

Todo lo que pasa por tu cabeza, es lo normal. Lo que nadie te dijo es que lo más probable, no te reciban con una gran bienvenida y que, casi te lo puedo asegurar, serán pocos los compañeros que te harán sentir cómoda. La verdad es que llegas a un ambiente armado donde, tal vez, tendrás compañeros que están terminando su vida laboral. En cambio tú, tienes todas las ganas de aprender y de, por fin, comenzar a trabajar.

Y el panorama se pone más negro cuando eres la más chica. Lo más probable es que seas la menor y todos te mirarán con cara de ternura acompañada de frases como “¿qué edad tienes? Te ves menor que mi nieta”, “no te asustes pero así trabajamos”, “ya te darás cuenta de la realidad” y cosas por el estilo que más que tranquilizarte, te aterrarán. Por eso, te damos algunas recomendaciones de lo que debes hacer y que, por favor cree en nosotras, por ningún motivo hagas el primer día de trabajo.

  • Sé tú misma. Es repetitivo, pero nunca es malo recordarlo.
  • Vístete casual y cómoda. El primer día sabrás si hay que vestirse formal o relajado.
  • Lleva lápiz y una agenda. Puede que ni quiera tengan un escritorio para ti.
  • Si te hablan sonríe, aunque sean pesadeces. Y recuerda su nombre.
  • Aprovecha la oportunidad. Si eres la más joven, muchos querrán aprender de ti.
  • Tienes 22 años, no 50. No vayas disfrazada al primer día de trabajo.
  • No te hiperventiles. Si no te preguntan, no creo que les interese qué hiciste el fin de semana.
  • Calla. Si te hablan, por supuesto que respondes. Si no lo hacen, es por algo.
  • No creas que ese día cambiarás una empresa. Si tienes ideas, guárdalas.
  • Si no te ofrecen, no pidas. Si no te invitan, no te sumes.