Grandes perdedores de la crisis

Para desempleados de larga duración es más difícil conseguir empleo
Grandes perdedores de la crisis
Desempleados con varios meses sin empleo asisten a una feria de trabajo. Foto; Efe

Los desempleados de larga duración son los grandes perdedores de la desequilibrada y lenta recuperación económica de la última crisis y están casi al margen del mercado laboral.

Según el estudio de tres destacados profesores de la Universidad de Princeton, solo 11% de aquellos que no han tenido empleo durante 27 semanas o más han podido encontrar un trabajo a tiempo completo. Estos profesores, entre los que está Alan B. Krueger, exasesor de Barack Obama, estudiaron el mercado laboral entre 2008 y 2012 para concluir, entre otras cosas, que el desempleo sigue siendo elevado “por el gran número de personas que está sin trabajo por largo plazo”.

Actualmente, 3.8 millones de personas, 37% del total de desempleados, está en esa situación tan precaria.

El origen del problema, según este estudio, es que los puestos de trabajo se han creado muy lentamente tras la recesión, lo que puso en marcha una dinámica de desempleo de larga duración. Muchos de los trabajadores que forman parte de esta estadística tienen problemas para encontrar un trabajo que no sea a tiempo parcial y muchos de ellos acaban retirándose de un mercado de trabajo que no les ofrece oportunidades.

“Hay una tendencia a volver a un trabajo similar al que se tenía”, explican los autores de este estudio, lo cual es problema para personas que estuvieran en el sector de ventas, servicios o manufactura.

El reto para las autoridades es poner los medios para que más personas puedan hacer una transición e incorporarse a sectores donde se está creando más puestos de trabajo. Los autores abogan por un esfuerzo político y social para remediar este problema.

Pero en Washington no parece que la cuestión sea prioritaria en muchas agendas. Recientemente el Senado acordó extender la ayuda a los desempleados, a los que se les acabó a partir de diciembre, unos dos millones de personas.

No obstante, el líder de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, considera inviable este plan del Senado.