Aumentará la cifra de víctimas de alud en Washington

Autoridades ofrecerán un nuevo balance de las víctimas hoy
Aumentará la cifra de víctimas de alud en Washington
Rescatistas participan en la búsqueda de víctimas en el deslizamiento ocurrido el 22 de marzo cerca a Oso, Washington.
Foto: EFE

WASHINGTON.- Las autoridades de EE.UU. prevén que el viernes aumente “sustancialmente” el número de fallecidos del fatídico desprendimiento de tierras ocurrido el sábado pasado en una zona rural de Washington (costa oeste) en el nuevo balance que presentarán al inicio de la séptima jornada de búsqueda.

Así lo anunciaron las autoridades del condado de Snohomish en su última rueda de prensa del jueves, día en el que se mantuvo la cifra de 90 desaparecidos, mientras que la de fallecidos es de 25, con 16 cadáveres recuperados, entre ellos el de un niño de cuatro años, y el resto sólo localizados.

“En las próximas horas, a medida que los forenses vayan concluyendo los difíciles exámenes que tiene que hacer, vamos a ver estos números aumentar sustancialmente”, explicó el jefe de bomberos del condado, Travis Hots.

Cuando está a punto de cumplirse una semana del trágico suceso, las autoridades reconocen que hay muy pocas probabilidades de encontrar supervivientes en una zona donde las tareas de rescate son muy complejas debido a la lluvia constante sobre la amalgama de casas destrozadas, árboles y lodo.

Estas condiciones también dificultan la estimación del balance de víctimas, aunque las autoridades trabajan sobre la base de que unas 180 personas vivían en la zona sepultada el sábado por una avalancha de tierra y lodo en el pequeño pueblo de Oso,a 60 kilómetros al noroeste de Seattle, uno de los principales centros urbanos del país.

El lunes en menos de 24 horas la cifra oficial de muertos pasó de 8 a 14 y la de desaparecidos de 18 a 108 y, poco después, a 176. El miércoles las autoridades redujeron el número de desaparecidos casi a la mitad, aunque admiten que desconocen la situación de otras 35 personas.

Los únicos supervivientes hasta el momento se hallaron en las primeras horas tras la catástrofe y desde entonces no ha vuelto a encontrarse ningún signo de vida en el área afectada.

Dadas las pésimas condiciones del terreno donde trabajan los equipos de rescate y la magnitud del derrumbe, las autoridades asumen incluso que algunos de los cadáveres nunca podrán llegar a recuperarse.

A medida que pasan las jornadas crece la angustia y la impotencia de las familias y vecinos de la zona, quienes se quejan de que la actuación de los equipos de rescate no fue suficientemente rápida tras el derrumbe, según relatan los medios locales.

Asimismo, también han protestado los que se ofrecieron a colaborar en la búsqueda de manera voluntaria pero no les dejaron las autoridades, al considerar que era una tarea demasiado arriesgada para no profesionales, por mucho que conozcan el terreno.