Empresarios empujan la reforma migratoria

Washington — Los líderes empresariales no realizan marchas ni mitines pero, entre bambalinas, continúan tocando puertas en el Congreso e invirtiendo millonarias sumas de dinero para presionar por la reforma migratoria este año, según afirmaron ayer.

Esa reforma, que beneficiaría tanto a los codiciados trabajadores agrícolas como a los de alta tecnología, afronta una pequeña ventana de oportunidad antes de los comicios legislativos de noviembre próximo.

El calendario legislativo se hace corto para lograrla: los republicanos en la Cámara de Representantes se niegan a votar la reforma, y la que aprobó el Senado en junio de 2013 vencerá en enero próximo.

“El empresariado no está dormido. Estamos desesperados, hemos estado sufriendo escasez de mano de obra en la última década, y queremos que el Congreso nos resuelva esta crisis”, dijo Emily S. Lam, encargada de asuntos migratorios del Silicon Valley Leadership Group, un grupo de San Jose (California).

“El que no nos vean con pancartas o en marchas no quiere decir que estemos callados. De esta reforma depende la supervivencia de nuestras empresas… salvo tumbar a un congresista en un pasillo, hemos hecho de todo”, aseguró Lam, al advertir que, ante la desidia, empresas de Canadá, Europa y América Latina, están contratando a emprendedores.

El próximo martes se abrirá el proceso de solicitudes de 65,000 visas “H-1B” para empleados del sector tecnológico, que podrían agotarse en cuestión de horas.

Solo Microsoft, que en 2013 gastó $10,4 millones en cabildeo –incluyendo para la reforma- tiene 6,000 vacantes de empleos técnicos que no puede llenar por falta de empleados cualificados.

“La comunidad empresarial es un aliado clave en esta lucha… los empresarios son parte interesada y su activismo es crucial para que se apruebe la reforma este año. El argumento económico es sólido y puede persuadir a los legisladores”, observó Ali Noorani, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración.