Estados anti Obamacare complican futuro político de hispanos

Será un tema obligado para los constituyente locales y los problemas sobre mensaje y resultados siguen aquejando a la polémica ley
Estados anti Obamacare complican futuro político de hispanos
19 estados se han resistido a los cambios
Foto: archivo

Con mucho esfuerzo el gobierno llegó a la meta de los seis millones de inscritos para Obamacare, pero no está claro si eso es suficiente para cantar victoria y la respuesta vendrá sólo tras las elecciones de noviembre.

19 fueron los estados que rechazaron operar mercados de salud locales basados en los cambios introducidos por la reforma sanitaria. Guiados por gobernadores republicanos en su mayoría, han hecho que la implementación se torne un dolor de cabeza para el gobierno.

Alabama, Alaska, Arizona, Florida, Georgia, Indiana, Louisiana, Mississippi, Missouri, Dakota del Norte, Nueva Jersey, Carolina del Norte, Oklahoma, Pennsylvania, Carolina del Sur, Tennessee, Texas, Wisconsin y Wyoming.

Pero para noviembre son estas áreas las que pueden marcar la diferencia entre un Congreso completamente republicano y uno dividido como está en la actualidad y es justamente la respuesta de los votantes a Obamacare en estas zonas, lo que puede truncar la carrera de política de algunos legisladores hispanos que están en la línea de fuego.

Joe García, de Florida, es uno de los más vulnerables, en una entrevista pasada con La Opinión insistió en que se sentía orgulloso de Obamacare y todos los beneficios para los hispanos, pero se unió en uno de los votos que hubiera permitido mantener planes existentes de salud, en contra de los cambios impuestos por la nueva ley.

Lo mismo ocurre en el caso de Pete Gallego y Filemon Vela, en Texas, quienes apoyaron ese voto en la Cámara de Representantes y enfrentarán carreras complicadas a nivel local.

Según el analista político del Instituto Cato, Michael Tanner, será difícil para los demócratas encontrar “una vía de escape, ya que los republicanos quieren hablar sobre este tema sin descanso y están en áreas donde a nivel local existe un amplio rechazo a la reforma sanitaria”.

“Lo único que pueden hacer es tratar de energizar lo más posible a su base, pero no está claro si eso será suficiente para que ganen la elección”, agregó.

En general la mayoría de los encuestadores coincide en que la Cámara de Representantes seguirá en manos republicanas, pero existen dudas respecto a si el impulso llegue a tanto como para arrebatarles el Senado a los demócratas.