La Bombonera estará blindada para el Boca-River

Aún sin hinchas visitantes, el operativo tendrá 1020 efectivos; la interna en la barra de Boca es el principal motivo por el que habrá 70 hombres más que en mayo pasado, cuando ingresó la parcialidad millonaria; banderazo en el Monumental
La Bombonera estará blindada para el Boca-River
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El fútbol argentino ofrece postales curiosas. En mayo de 2013, en el último superclásico con visitantes en la Bombonera, fueron afectados 950 policías. Pese a la magnitud del dispositivo, el partido estuvo detenido por la gran cantidad de pirotecnia que la hinchada xeneize pudo ingresar en el estadio. Como consecuencia de los incidentes, Boca debió jugar el siguiente partido en su cancha a puertas cerradas.

Casi un año después, y con la prohibición vigente para los hinchas visitantes, el operativo de seguridad dispuesto para el superclásico del domingo abarca a 1020 hombres. Es decir, 70 policías más que en el último partido entre ambos equipos, cuando todavía podían ingresar los visitantes.

Habrá que buscar las razones en la interna que azota a la barra brava de Boca. El tan temido enfrentamiento entre los sectores que responden a Mauro Martín y Rafael Di Zeo mantiene en vilo a las autoridades, que no quieren una pelea sangrienta en el partido más importante del semestre. Por eso serán estrictos a la hora de controlar los carnets de los 27.525 socios de Boca que estarán habilitados para ingresar.

En los últimos dos partidos jugados en La Boca, la policía efectuó actuaciones relacionadas con la interna de la 12: frente a Argentinos, 20 hinchas de la facción antagónica a la oficial fueron detenidos. La causa judicial que maneja el juez Manuel De Campos, y que involucra a toda la cúpula de la hinchada xeneize, es otra de las razones que lleva a aumentar el número de efectivos. Todas estas variables hacen que la previsión del número de efectivos afectados iguale o supere al de un partido con hinchas visitantes. Cabe recordar, además, que en los últimos torneos con visitantes, éstos eran alojados en tribunas cuya capacidad estaba limitada al 50%.

Horas antes de que se abran las puertas de la Bombonera -el ingreso de la gente será antes de las 15-, el Monumental será testigo de un banderazo de apoyo a los jugadores de River. La subcomisión del hincha convocó a esa manifestación en la puerta del estadio -Figueroa Alcorta y Lidoro Quinteros- para despedir el ómnibus de los jugadores que partirá rumbo a la Bombonera. “Todos tenemos que contribuir a que esto sea en paz y una verdadera fiesta. Seamos responsables y demostremos que podemos manifestarnos sin generar ningún tipo de incidentes”, dice la convocatoria.

El comité de seguridad permitirá el banderazo de los hinchas de River. De todas maneras, todos aquellos que quieran acompañar a la delegación millonaria serán neutralizados mucho antes de llegar a la cancha de Boca, de modo tal que ni siquiera podrán acercarse a las inmediaciones del estadio. Algo similar ocurrió en el último superclásico jugado en el Monumental, cuando los simpatizantes xeneizes hicieron una caravana desde Puerto Madero y llegaron hasta Retiro.

La seguridad utilizará las cajas del programa Sabed -antecesor de AFA Plus, es un sistema biométrico que sirve para identificar a los hinchas y prohibirles el ingreso si sobre ellos pesa el derecho de admisión- y controles morpho touch. Además, Boca acompañará el operativo con hombres de seguridad privada. Todo, para garantizar que el superclásico, el partido que nadie quiere perderse, sea una fiesta.

El colombiano acompañará al capitán Cavenaghi en el ataque

La práctica vespertina de ayer permitió saber una certeza: Ramón Díaz irá a La Boca con el colombiano Teófilo Gutiérrez como acompañante de Fernando Cavenaghi. Se esfuman así las chances de Daniel Villalva de jugar el superclásico como titular. La formación probada por el riojano incluyó a Ramiro Funes Mori como lateral izquierdo, en el lugar del suspendido Leonel Vangioni. En ese lugar también podría aparecer Osmar Ferreyra, aunque el DT de River no haya qeudado del todo conforme luego con su rendimiento en el partido con Lanús. Se trata, entonces,de la única duda que parece no haber definido aún Ramón Díaz.

Teo Gutiérrez sabe lo que es jugar en la Bombonera: allí fue expulsado en el Apertura 2011, cuando jugaba para Racing en un partido dirigido por Néstor Pitana, el mismo árbitro del superclásico.

Ramón Díaz respiró al saber que el capitán Cavenaghi trabajó a la par de sus compañeros luego de superar una bursitis en el dedo gordo del pie derecho.

La mayor parte del entrenamiento en el Monumental se desarrolló bajo la lluvia, y no fue un buen ensayo de los titulares, que recibieron dos goles en media hora. El equipo que piensa Ramón formó con Barovero; Mercado, Maidana, Balanta, F. Mori; Carbonero, Ledesma, Rojas; Lanzini; Cavenaghi y Gutiérrez.

La delegación oficial de River en la cancha de Boca tendrá dos pesos pesados: además del presidente, Rodolfo D’Onofrio, en la Bombonera estarán Enzo Francescoli y Norberto Alonso.

Carlos Bianchi redobló la ofensiva. De cara al superclásico, ensayó con Juan Manuel Martínez como segundo delantero, acompañando a Emmanuel Gigliotti. El que salió de la formación titular fue el juvenil Luciano Acosta. De todas formas, tanto Acosta como Federico Bravo (suspendido) hicieron movimientos físicos en compañía del preparador físico Pablo Santella. Martínez no es titular desde la cuarta fecha del torneo, cuando Boca venció 1-0 a Estudiantes de La Plata en la Bombonera.

El ensayo futbolístico ante un equipo de juveniles concluyó 3-0 a favor de los titulares, con anotaciones de Juan Sánchez Miño, Juan Forlín y Martínez. Además de la posibilidad de que Martínez reemplace a Acosta –Bianchi recién develará la incógnita en la mañana del domingo–, la prueba de fútbol entregó otras certezas: regresará Cata Díaz (en lugar de Claudio Pérez) y jugará Cristian Erbes en la mitad de la cancha (lució recuperado del golpe en el talón derecho e ingresará en el lugar del suspendido Bravo). Hernán Grana seguirá como marcador derecho, en el lugar del desgarrado Marín.

Además de los titulares, el equipo suplente de Boca también hizo fútbol formal, al mando de Marcelo Herrera. La práctica tuvo una noticia saliente: Pablo Ledesma jugó sin problemas y podría ocupar un lugar en el banco de suplentes.

“Bianchi seguirá en su cargo a menos que decida lo contrario; continuará luego de junio aunque no salga campeón”, dijo el presidente de Boca, Daniel Angelici, en Radio América. El Virrey no tiene plazos.