Reunión de poderes

El papa Francisco y el presidente Obama hablan de inmigración
Reunión  de poderes
El presidente Barack Obama (izq.), y el papa Francisco intercambian regalos durante una audiencia en el Vaticano.
Foto: EFE

Ciudad del Vaticano.— El papa Francisco recibió ayer al presidente Barack Obama, con quien mantuvo un encuentro en el que hablaron sobre política migratoria, derecho a la vida y objeción de conciencia.

Obama dijo sonriendo al Pontífice “Es maravilloso conocerle. Muchas gracias”, a lo que el Papa respondió en inglés: “Welcome Mr. President” (Bienvenido, señor presidente).

Desde el pasado domingo un grupo de inmigrantes latinos, procedentes de Chicago y Los Ángeles, están en Roma para pedir al Papa su ayuda para detener las deportaciones de inmigrantes indocumentados.

El mandatario le entregó un estuche con semillas de árboles del jardín de la Casa Blanca y el Pontífice, por su parte, le regaló su primera exhortación apostólica, “La alegría del Evangelio”, y un medallón en bronce que representa al “Ángel de la Paz” en bajo relieve.

“Seguro que la voy a leer en el Despacho Oval cuando esté frustrado y espero que me tranquilice”, afirmó Obama, a lo que el Pontífice contestó: “Eso espero”.

Las sonrisas se convirtieron en risas cuando Francisco entregó a Obama una colección de monedas de su pontificado, que se cayeron hasta en dos ocasiones cuando intentaba mostrarlas al presidente estadounidense.

Al despedirse, Obama y Francisco se estrecharon largamente la mano y el mandatario estadounidense le pidió que rezase por él y por su familia que, dijo, le tienen que “aguantar.”

El propio Obama declaró posteriormente a la prensa que se sintió “muy conmovido por el mensaje de inclusión y de compasión del papa Francisco y profundamente emocionado por sus reflexiones sobre la importancia de contar con una perspectiva moral con la que afrontar los problemas mundiales sin pensar” en intereses personales.

Asimismo, anunció que ha invitado al Pontífice a visitar su país, donde se calcula que hay 77 millones de católicos, una cuarta parte de la población, y subrayó que “los estadounidenses estarían encantados de recibirle.”

Tras la audiencia con el papa, Obama mantuvo un encuentro con el número dos del Vaticano, el secretario de Estado Pietro Parolin, y posteriormente acudió al palacio del Quirinale, sede de la Jefatura del Estado, para un almuerzo con el presidente de Italia, Giorgio Napolitano.

Después, Obama participó en una reunión bilateral con el primer ministro de Italia, Matteo Renzi, en la que estuvieron presentes sus titulares de Exteriores, el estadounidense John Kerry y la italiana Federica Mogherini.

Está previsto que Obama, quien llegó ayer por la tarde a Roma procedente de Bruselas, abandone Italia mañana rumbo a Riad.

Allí se reunirá con el rey Abdalá bin Abelaziz para tratar de enterrar las tensiones a raíz de las críticas de Arabia Saudí a la apertura de Estados Unidos hacia Irán y a su supuesta falta de firmeza en Siria.