Un problema de celos

Aprende cómo reconocer y manejar al niño celoso
Un problema de celos
Los niños pequeños demuestran sus episodios de celos con alguna actitud de inseguridad.
Foto: Shutterstock

“A él si lo besas”, dijo Sebastián con cara seria a su tía Lucía, quien acababa de darle un beso en la frente a su hermano mayor.

“Pero si a ti no te gusta que te besen. Siempre que te voy a dar un beso retiras tu rostro”, respondió la tía con ojos sorprendidos al ver que su sobrino de 8 años, sin decir palabra se sentó en sus piernas con el cuerpo tieso, como si fuera un muñeco de palo, y dijo: “A mi sí me gusta que me beses como a mi hermano”.

La tía quedó boquiabierta al descubrir que su sobrino Sebastián era un niño celoso. Y es que no sólo los adultos sienten celos, los peques también.

¿Cómo reconocer a los niños celosos? ¿Cómo manejarlos? ¿Cómo evitar los celos que se crean entre hermanos? Estás son preguntas que saltan a la cabeza ante el tema.

“Los niños pequeños demuestran sus episodios de celos con alguna actitud de inseguridad, como echando su cuerpo hacia atrás o cruzando los brazos con el rostro enojado. Otros sólo observan y no dicen nada, mientras que los más expresivos hacen berrinches, se paran entre los padres cuando se están besando o abrazando o empujan al papá para que se aleje de la mamá. Y los que ya hablan, hasta se atreven a expresar lo que sienten diciendo: ‘mi mamá es mía, tú no puedes besarla'”, responde el psicólogo Edgar Villamarín, con practica en Los Ángeles. ¿ Cómo actuar?

Para controlar los episodios de celos en los peques el especialista dice que hay que decirles que se les ama, quiere y son especiales.

“Dependiendo de la edad del niño, las palabras tendrán su efecto”, denota Villamarín. “Y, obviamente, no hay que regañarlos porque se comportan de manera tonta o berrinchosa. Eso no sirve. Primero porque los aleja y segundo porque el menor se cierra, o no entiende nada cuando está en un episodio de celos”.

Es común que muchos niños se pongan celosos con la llegada de un hermanito. Estos celos los reflejan con llanto, arrojando cosas al piso, siendo agresivos o caprichosos.

Para evitar estos casos, Villamarín aconseja que los padres den a conocer la noticia al menor desde el momento que ya saben que el embarazo no es de alto riesgo y que el bebé nacerá.

“Inclusive es bueno que la madre cree un lazo de unidad entre el niño y su futuro hermanito o hermanita, dejando que toque su estómago para que sienta como se mueve… Y, cuando el bebé llegue a casa, hay que hacerlo partícipe en el cuidado del recién nacido”.

Y para prevenir los celos entre hermanos, el experto explica que no hay que hacer comparación entre los hijos, como tampoco hacer diferencias por género, habilidades, cualidades y rendimiento escolar.

“Todo niño es único y tiene sus propias habilidades y cualidades”, acentúa Villamarín. “Y como padres hay que aceptar los hijos como son sin criticas ni burlas ante sus hermanos. Cuando los padres no son congruentes con estas normas, es cuando se crean las peleas y los problemas de celos entre los hermanos”.