Lupita D’Alessio ni con el sismo dejó de cantar

La artista mexicana estaba interpretando uno de sus nuevos temas cuando el temblor de 5.1 sacudió algunas regiones de Los Ángeles

Lupita D’Alessio ni con el sismo dejó de cantar
Lupita D'Alessio no paró su presentación en el Nokia Theatre L.A. Live por el sismo.
Foto: Lucero Amador

Lupita D’Alessio sigue siendo auténtica y punto.

Es toda una señorona. Los años no han pasado por su voz. Su estilo y calidad interpretativa la siguen haciendo única.

El viernes por la noche, la llamada “Leona dormida” ofreció un recital en el Nokia Theatre L.A. Live, en donde hizo temblar –y nada tuvo que ver con el sismo de 5.1 que se registró durante su presentación­- de emoción a los asistentes.

La D’Alessio volvió después de muchos años de ausencia, de no tener el placer de sentir su fuerza en el escenario y de escuchar los temas que nadie como ella canta e interpreta.

En un atuendo color rojo, la cantante mexicana de 60 años, se presentó visiblemente emocionada por ese reencuentro con su público angelino y comenzó a lanzar un éxito tras otro, entre ellos el que le dio el mote con el que se ha definido “Leona dormida”.

De ahí hasta el final no hubo respiro, ni descanso para la garganta porque todos los temas eran coreados. Así llegó el repaso de “Tiempo de rosas”, “Ni guerra, ni paz”, “Que ganas de no verte nunca más” y “Lo siento mi amor.

Lupita entonces hizo una pausa para saludar al público –en su mayoría mujeres y parejas gays-, a su hermano y familiares que la acompañaba y agradecer el recibimiento por los años de ausencia. Y entonces presentó un tema de su nuevo discoCuando se ama como tú”. Estaba cantando “No me preguntes con quien”, y en eso el recinto comenzó a estremecerse.

El sismo de 5.1 en escala de Richter que hizo epicentro en La Habra, logró asustar a unos cuantos, pero no a Lupita que siguió cantando en el escenario sin sorpresa alguna, pero algunas personas comenzaron abandonar la sala. Fue un momento tenso para varios, al punto de dejar el lugar y regresar a sus casas. Pero Lupita –que quizá está acostumbrada a los temblores- ni se inmutó. El show continúo y los que se quedaron pudieron disfrutar de la mejor parte de su presentación.

Abandonó por un momento el escenario y entonces apareció con un vestido negro que dejaba ver que la señora, no está tan pasada de peso como se la ve en televisión. Lupita D’Alessio está radiante.

“Estoy muy agradecida con Dios porque él ha sanado mi corazón y muchas otras cosas más que todavía vamos en el camino hasta que cumpla toda su obra completísima y perfecta…”, dijo. “Me ha dado tres hijos maravillosos, nueras muy linda y nietos hermosos, ya viene otro en camino de mi hijo Jorge y Marichelo”.

Llegó entonces el momento de escuchar temas que han hecho indeleble a la D’Alessio, como “Mudanzas”, pero sin duda la interpretación de “Acaríciame” fue lo mejor de la noche.

Lupita hace de este tema toda una oda y no es exageración. Profundiza con su voz y su interpretación en cada estrofa y con la música –que fue acompañada de una gran orquesta- logró arrancar la emoción del público, tanto que al final de la pieza le hicieron una ovación de más de tres minutos.

Lupita D’Alessio se despidió con “Ese hombre” y su característica frase que lanza fuera de micrófono y la señal que lanza con su brazo y el puño cerrado: “hijo de su p… madre”, los asistentes se lo celebraron con honestidad.

Pero no la dejaron ir. Regresó al escenario para despedirse ahora sí en definitiva con “Mentiras”.

El público no quedó satisfecho. Quería más, pero por esa noche la “Leona dormida” había dado por concluido el show que duró poco más de hora y media.

Algunas personas abandonaron la sala de conciertos para irse a los pasillos del Nokia Theatre y llamar a familiares o amigos. Algunos sólo estaban a la espera de otra réplica para decidir si se iban o se quedaban, o bien recibir respuesta de sus llamadas telefónicas. Otros no se lo pensaron dos veces, se fueron.

“No entran las llamadas, las líneas están bloqueadas y quiero saber si mis hijos están bien”, declaró Esthela Martínez, de Long Beach.

“A mí me dan mucho miedo los temblores, se sintió horrible y ya no quiero estar aquí me voy a casa”, dijo Ofelia González, de Los Ángeles.

“Estoy muy nerviosa, me dan mucho pánico los temblores y me voy con mi hermana que se ha puesto histérica”, confesó Juana González, de Los Ángeles.

“Esperamos mucho para ver este concierto, pero con esto, mejor nos vamos a casa porque no sabemos si se vaya a poner peor la cosa”, afirmaron Rafael y Matilde Amador, de Whittier.