Educa a la comunidad herida por el cáncer

Educa a la comunidad herida por el cáncer
Foto: Especial para La Opinión - Israel Anguiano

En 1982, Idonia Ramos y su familia pusieron tierra de por medio cuando estalló la guerra en El Salvador.

“Trabajaba en un banco y quería ser doctora, pero cerraron las universidades”, recuerda al repasar su camino a Estados Unidos. Una vez aquí, donde vino por primera vez de vacaciones, descubrió “el país de los sueños”.

Los antecedentes familiares -su madre falleció de cáncer de pecho hace 12 años y su hermana es supervivente- hicieron que Ramos se hiciera chequeos médicos periódicos. Estos favoreció la detección temprana del que cáncer ha padecido. “La oncóloga me dijo que soy una paciente libre de cáncer en enero de 2013”, declara con satisfacción.

Como superviviente, celebra cada día las oportunidades que tiene para educar a la comunidad y mostrar a la gente “que no están solos”. Por eso trata de compartir su experiencia con sus amistades y todo el que puede para que prioricen los chequeos médicos. Pero esta labor la inició mucho antes.

El diagnóstico de cáncer de mama de su hermana hace dos décadas y lo mal que lo pasó al encerrarse en si misma, le llevaron a involucrase en la Sociedad Americana de Cáncer, con la que lleva colaborando 13 años. “Me duele que la gente desconozca los servicios gratuitos que hay y que hay una mano que les puede ayudar”, subraya.

Ramos empezó a hacer tareas de voluntaria en Relay for life. “Ahí es donde aprendí todo”, explica. Poco a poco se fue involucrando más, hasta que compartió su experiencia en el evento Making Strides Against Breast Cancer. Hoy es también embajadora de la red de acción de la Sociedad Americana de Cáncer (ACSCAN).

En 2011, en representación de la organización en California, acudió a La Casa Blanca para concienciar de sobre la enfermedad.

Ramos sueña con que un día se logre la cura del cáncer.

Al mirar atrás no se arrepiente de nada porque “me ha dado más fuerza”, declara, para afrontar esta “segunda oportunidad de vida que Dios me dio”.