Arrestos de inmigrantes conmueven a San Juan Capistrano

Agentes realizan arrestos callejeros de inmigrantes en ciudad de California
Arrestos de inmigrantes conmueven a San Juan Capistrano
Victoria Delgado (centro) abraza a su madre Elia, contenta de estar de vuelta en casa luego de su arresto; las acompaña la 'dreamer' Yesenia Sotelo.
Foto: Pilar Marrero / La Opinión

SAN JUAN CAPISTRANO.- A pocas cuadras de la histórica Misión de San Juan Capistrano, agentes de la Patrulla Fronteriza arrestaron a Victoria Delgado Arteaga, una madre de 6, abuela de 11, sin record criminal y sin deportaciones previas, aún con las bolsas del mandado en la mano, el pasado domingo por la noche.

Delgado había salido de su casa a las 3 y caminó atravesando la estación del tren y la zona comercial de San Juan, una de las misiones españolas fundadas en California en 1776, para ir de compras a El Campeón, un mercado latino ubicado a pocas cuadras de distancia.

Al salir comenzó “a ver carros de la migra, pasé dos y me dejaron pasar, pasaron dos más y en el segundo había una agente latina que me preguntó si tenía papeles. Le dije que no. Abrió la puerta y me dijo, entonces me vas a acompañar”, dijo Victoria.

El arresto de Victoria ayudó a movilizar a la comunidad trabajadora, mucha de ella latina, de esta ciudad turística por excelencia, enclavada en medio de varias ciudades pudientes del condado de Orange: Mission Viejo, Laguna Beach, entre otras.

Su sobrina Yesenia Sotelo, una estudiante de Cal State Fullerton y “Dacamentada”, se movilizó al recordar sus contactos con algunos activistas de Santa Ana. Alexis Nava Teodoro, de un grupo comunitario, Raiz, la ayudó a crear una petición “online”, se pusieron en contacto con la oficina de la congresista Loretta Sánchez y organizaron una vigilia el lunes por la noche.

Esa misma noche Victoria quedó en libertad.

La experiencia hizo pensar a Yesenia que es necesario unir a la comunidad y hacer más para detener las deportaciones. “Esta es la primera vez en tiempos recientes que se pelea públicamente una deportación. Y lo logramos”, dice la muchacha. “Quien sabe cuánta gente han deportado y no hemos sabido, a cuántas familias ya han separado”.

En el supermercado y restaurante “El Campeón”, uno de los más populares de la ciudad y que sirve principalmente a la población latina trabajadora de Capistrano, varios clientes y trabajadores confirmaron que la Patrulla Fronteriza frecuenta muy a menudo los alrededores de los negocios latinos y particularmente, ese lugar.

Simón Cárdenas, quien trabaja parte de la semana en el campo de golf cercano y también “hace jardines”, vió cuando se llevaban a Victoria el domingo. “Esa señora iba con su mandado y se la llevaron”, dijo. “Aquí se la pasan seguido los migras, van varios carros y una camioneta. He notado que este año estamos viendo más presencia. Pero la verdad creo que deberían llevarse la gente que no trabaja, pasa uno y casi por ser morenito es cuando lo paran”.

Consultada sobre las prácticas de levantar indocumentados en la calle, el agente supervisor de la Patrulla Fronteriza Paul Carr dijo por correo eletrónico que “los agentes de San Clemente encontraron una mujer extranjera ilegal (sic) en la estación de San Juan Capistrano. Cuando un agente se encuentra a un individuo viviendo ilegalmente en Estados Unidos se requiere un arresto y procesamiento”.

San Juan de Capistrano está a menos de 100 millas de México, y por lo tanto es considerada parte de “la frontera” y como tal, territorio de la Patrulla Fronteriza.

Miguel Rogel, quien junto a su esposa Silvia y su hija de 4 años, comían su almuerzo en “El Campeón” explica que, para él, la Patrulla Fronteriza “nos para por nuestra apariencia”.

“Para mí eso es discriminación A esta señora que pasa que es blanquita no le van a preguntar y quien sabe si tiene papeles. A veces se llevan gente morenita que si los tiene”, dice Miguel. “Nosotros los hemos visto que se vienen por aquí y disimuladamente nos levantamos lentamente y nos vamos”.

De vuelta en su casa en el distrito Rios de Capistrano, Victoria Delgado se emociona mientras rememora su experiencia y abraza a su madre, Elia Arteaga. Una hermana, una hija, una nuera y varios de sus nietos corren por la casa, cuyas paredes están virtualmente empapeladas de retratos familiares.

“La verdad si tengo miedo”, dice Victoria. “Me dijeron que me iba a llegar un papel por correo para ir a corte”.

Un primo de Victoria, Oscar Simbras, también fue arrestado la misma noche cerca del mismo lugar. Y otros cuatro más, agrega la mujer.

En ese momento, se recibe la noticia: Oscar reporta que está en San Luis de Rio Colorado, en Sonora. “Al parecer, mi tío ya fue deportado”, explica Yesenia. “Por eso varios residentes aquí creemos necesario organizarnos mejor para luchar contra las deportaciones de personas que no hacen daño a este país”.