Cinco señales de que será un buen esposo

Columna de Maria Marin

Imagina que tienes un novio encantador, te hace reír, te derrites por él y como si esto fuera poco, a ambos les gusta la pizza recalentada como desayuno.

Todo va “viento en popa” así que no dudas que se trata de un buen partido con el que podrías compartir el resto de tu vida. Sin embargo, la realidad es que el tiempo que compartan de novios, no garantiza el éxito de un matrimonio.

Después de todo, más del 50% de los matrimonios acaba en divorcio. Entonces, ¿cuál es la mejor manera de asegurar que alguien será un buen marido para el resto de la vida?

Muchos dicen que si un hombre es buen hijo con su mamá, significa que será un excelente esposo. Esto puede ser cierto en algunos casos pero existen otros factores que se deben considerar a la hora de evaluar a un hombre.

He aquí cinco señales que indican si él tiene “madera” para ser buen esposo:

1. Él cree en ti: te motiva a perseguir tus sueños o por lo menos no te detiene a lograrlos.

2. No se mortifica con lo insignificante: si le fastidia que dejes la pasta dental sin tapar o se enfurece porque llegaste 10 minutos tarde, imagina cómo será su reacción cuando lleguen los verdaderos problemas del matrimonio.

3. Puedes contarle todo: con tu pareja, nunca debes tener miedo a abrir la boca. Si tienes que preocuparte por lo que vas a decir o hacer por miedo a enojarlo, no es el marido para ti.

4. Es generoso: presta atención cuando deja propinas y fíjate si te hace caminar diez cuadras con tal de no pagar un estacionamiento privado. ¡Vivir con un tacaño es una tortura!

5. Es cooperador: cuando te visita y te ve ocupada con las tareas de la casa, ¿toma la iniciativa de ayudarte? Si no coopera ahora, menos lo hará cuando estén casados. ¡No hay nada más frustrante que lidiar con un vago!

Sin duda, tendrás que considerar otros comportamientos antes de decidir si te casas o no, pero sobretodo presta atención a tu sexto sentido y si éste te murmura que alguien te va a decepcionar, sigue tu instinto antes de caminar al altar.