Identifican otra víctima de accidente fatal en Mojave

En el vehículo, un Chevrolet Tahoe 2003 de color negro, viajaban ocho indocumentados de Centroamérica, además del chofer, quien tras el accidente huyó del lugar entre los matorrales del desierto.
Identifican otra víctima de accidente fatal en Mojave
Óscar Danilo Escobar Zúñiga, de 19 años de edad, originario de San Marcos, Guatemala, es otra de las víctimas de este accidente en Mojave.
Foto: La Opinión

Emocionado de que llegaría a Los Ángeles estaba Guillermo Alexander García Gómez un día antes del accidente en el que murió cuando la camioneta en la que viajaba con otros siete indocumentados se volcó el domingo en la Autopista 40, en el desierto de Mojave.

El Consulado de Guatemala en Los Ángeles informó que otra de las cuatro víctimas mortales ha sido identificada como Óscar Danilo Escobar Zúñiga, de 19 años de edad, originario de San Marcos. Tres personas más fueron hospitalizadas en Las Vegas sin que se conozca su condición.

La hermana y cuñado de Guillermo le llamaron por teléfono el sábado, cuando este aún se encontraba en Houston, a donde había llegado luego de una larga travesía migratoria para cruzar a Estados Unidos por Reynosa, Tamaulipas, México.

Hace casi un mes Guillermo, de 27 años de edad, salió de su natal Mazatenango, en el departamento de Suchitepéquez, Guatemala, donde se dedicaba al corte de la caña.

“Venía a trabajar, para sacar adelante a su mamá, para que ella ya no trabajara”, contaron sus familiares, quienes habían juntado los $5,500 que les cobraba el “coyote”, de los cuales ya habían pagado $4,600.

Teresa Gómez, madre de Guillermo, trabaja lavando y planchando ajeno, mientras que Salvador García se gana los quetzales limpiando potreros en las fincas.

Pero Guillermo tenía la ilusión de que con los dólares que les mandara, sus viejos tendrían un merecido descanso, un anhelo que se perdió entre las volteretas de la desgracia.

Guillermo era el único soltero de los siete hijos que tuvieron Teresa y Salvador, y el segundo que se aventuró a buscar una oportunidad en Estados Unidos.

“Estaba luchando por su mamá, no quería que ella trabajara, decía que primero era atender a su mamá y que luego se casaba”, dijeron los familiares.

La última vez que hablaron con él, Guillermo les dijo que en cuanto llegara se pondría a buscar trabajo.

Al “coyote” lo contrataron en Guatemala, pero en Houston ya era otro y en Los Ángeles la negociación la tenían que hacer con otra persona.