Recompensa de $75 mil en casos de incendios en Sur de LA

De las trece muertes por incendios ocurridas en Los Ángeles en lo que va del año, este es el único caso que está siendo investigado por la División de Robos y Homicidios del LAPD
Recompensa de $75 mil en casos de incendios en Sur de LA
LAPD reparte volantes pidiendo información que ayude a resolver estos críimenes.
Foto: Archivo / La Opinión

“Tal vez un hada buena me quiso premiar con tu cariño”, reza un cuadro que no ardió por completo en el trágico incendio en el que perdieron la vida Gisella Yauli y su bebé hace cuatro semanas.

Poco se salvó del fuego: un juguete, un zapato, un libro con la imagen de Spider-Man… Todo, lo bueno y lo inservible, se apiló frente a la cochera en la calle 50, en la que vivió esta familia por cuatro años.

El Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD por sus siglas en inglés) ya reparte volantes ofreciendo una recompensa de $75 mil para quien ayude a resolver estos crímenes proporcionando información a los teléfonos (323) 846-6556 y 6547.

“Para mí es difícil venir aquí”, dice Humberto Yauli, padre de Gissella, quien se ha detenido en la puerta del garaje para tomar ropa de su nieto y las sandalias de su hija.

Yauli cree que el robo de los ahorros de su hija, con los que pretendía abrir un negocio en su natal Perú, puede ser el móvil del asesinato.

“[El ladrón-homicida] trató de borrar las huellas, trató de desaparecerla, casi lo logra porque no se podía identificar a mi hija [lo hicieron comparando su dentadura con una foto en la que sonríe]. No sé qué tipo de ser humano pudo hacer eso”, expresa.

De las trece muertes por incendios ocurridas en Los Ángeles en lo que va del año, este es el único caso que está siendo investigado por la División de Robos y Homicidios del LAPD.

Pero Óscar Reyes, el viudo, duda que las averiguaciones avancen. Hace poco lo interrogaron por más de doce horas con un detector de mentiras. Fue la quinta vez.

“Cada vez que me citan me preguntan lo mismo: que dónde estaba, que si sé quién lo hizo, que si yo lo planeé. Yo les digo: ‘¿Cómo le voy a hacer daño a mi hijo, a mi señora?”, pregunta Reyes.

Él, afirma, es el más interesado en que se resuelva la investigación. “Ojalá se haga justicia”, ruega.

A cuatro millas de ahí, en la calle 106, una viuda, Angelina Cisneros, aún tiene muchas preguntas sin respuestas. No se sabe qué o quién provocó el incendio donde falleció su esposo, Alejandro Rodríguez, de 28 años. La vivienda tenía detector de humo, pero nadie lo escuchó.

La Policía no ha dado más detalles del caso, ni ha descartado que Cisneros haya sido asesinado.

“Todavía está bajo investigación”, dijo Jaime Moore, vocero del Cuerpo local de Bomberos (LAFD por sus siglas en inglés).

La Oficina del Forense, por su parte, indicó que la causa de muerte de Yauli y de su hijo quizás sea revelada hasta en cinco semanas.

El viernes los restos de Yauli fueron sepultados en un panteón de Inglewood, junto a los de su bebé.

El señor Humberto habla con resignación y sosiego, pero al final de la entrevista su voz cambia. “Queremos justicia, que lo investiguen a fondo, que los culpables paguen. Eso no me devolverá a mi hija, pero le permitirá descansar en paz”, expresa.