Latinas ponen la moda sobre ruedas en Los Ángeles

Inspiradas en las 'loncheras', latinas venden diseños de ropa en tiendas ambulantes

Latinas ponen la moda sobre ruedas en Los Ángeles
La mayoría de sus dueños son mujeres. Algunas tenían sus boutiques pero las tuvieron que cerrar por la crisis.
Foto: La Opinión - Ciro César

Desde hace un año, Monique Cruz decidió lanzarse a vender sus creaciones a las calles de Los Ángeles de una manera novedosa: compró un viejo camión y lo transformó en una boutique ambulante.

“El costo es mucho más bajo que si rentara un local, hasta un 50% menos”, dice.

Esta latina, de personalidad alegre y risa fácil, es parte de un grupo de angelinos que han decidido no esperar por los empleos, sino crear el suyo propio, estableciendo sus propias tiendas rodantes.

“Yo estudié desarrollo de productos, y comencé trabajando en boutiques y vendiendo por el Internet ropa usada que yo reconstruía”, explica mientras muestra una docena de shorts que cuelgan de un tubo, que antes eran pantalones pero que cortó, pintó y agregó nuevos elementos para ponerlos a la moda.

“Todo lo que vendo es reciclado. Así ayudo a la economía y al medio ambiente”, dice. Es por eso que le puso a su negocio ambulante Selvedge Dry Goods porque vende desde ropa, zapatos, accesorios y artículos de decoración, en su mayoría usados pero que han sido reconstruidos.

La boutique de Monique está montada en un camión similar a aquellos que se usan para vender nieve. Decorado con esmero, tiene hasta un coqueto probador. Y como cualquier local comercial, acepta la mayoría de las tarjetas de crédito.

Cada día de la semana, esta latina se estaciona en un lugar diferente. Los jueves se pone en el 1825 del Oeste del bulevar Sunset en Echo Park. Otros días se va a los campos universitarios, festivales o mercados al aire libre. Su calendario de dónde va a estar lo difunde por su cuenta de Twitter en @selvedgegoods

A una velocidad no mayor de 55 millas, una vez a la semana, conduce su tienda ambulante hasta la Universidad Estatal de Long Beach.

“Voy a ir también al festival de música de Coachella”, cuenta entusiasmada.

El primer año para Monique Cruz fue difícil pero dice que ya empieza a tener sus primeras ganancias. “Nos están aceptando. Creo que a la gente le gusta porque encuentra cosas clásicas, diferentes”, dice.

Sus precios van desde los 25 dólares por un par de aretes hasta 300 dólares por un vestido de novia.

A Gloria Rivera le gusta comprar en este almacén itinerante de Monique Cruz. “Para mí es muy conveniente venir porque vivo aquí en Echo Park, y encuentro ropa o piezas con características y cualidades únicas que nadie más va a tener y que no hallaría en otra tienda”, observa. Agrega que la última compra fueron unos lentes de sol. “Me gustaron mucho porque tienen un arcoiris pintado”, dice.

En promedio, la inversión por poner una boutique ambulante es de unos 20 mil dólares, incluyendo el camión y el inventario, dice Stacey Steffe, portavoz de la Asociación Americana de Ventas Ambulantes, que representa a 15 de las 25 boutiques móviles que hay Los Ángeles.

Monique Cruz gastó unos 10 mil dólares en comprar y hacer funcionar su principal herramienta de trabajo, el camión Chevy Chevrolet modelo 88 de 17 pies de largo.

“Para ponernos a vender en la calle con el camión, tenemos que pagar un permiso a la Ciudad, por el parquímetro y comprar seguros para todo”, dice.

Stacey Steffe quien junto con otra latina, Jeanine Romo, puso Le Fashion Truck, la primera boutique móvil en Los Ángeles en 2011, dice que las razones que han impulsado el surgimiento de este tipo de negocios tiene que ver con la recesión económica y la falta de empleos. “La mayoría de sus dueños son mujeres. Algunas tenían sus boutiques pero las tuvieron que cerrar por la crisis, o son personas que perdieron sus trabajos”, cuenta.

Steffe, revela sin el menor asomo de duda, que las boutiques móviles están inspiradas en las loncheras que venden comida por toda la ciudad.

Steffe y Romo se montan en su boutique ambulante de 25 pies de largo, y venden no solo en las calles sino en fiestas privadas y eventos escolares.

“Este nuevo modelo de negocios que comenzó hace tres años, está proyectado a crecer no solo en Los Ángeles sino en todo el país. A nivel nacional, ya tenemos 400 boutiques ambulantes”, dice Steffe.

Mario Contreras, director de la Plaza México dijo que si estos no se estacionan en frente de otras tiendas que vendan lo mismo, no representarán ninguna competencia desleal.