Inspiración de otro prisionero

Los días del líder opositor venezolano Leopoldo López pasan con lecturas sobre Nelson Mandela
Inspiración de otro prisionero
La fiscalía venezolana está pidiendo un condena superior a los 13 años para el líder opositor, preso en la cárcel de Ramo Verde.
Foto: Archivo

Leopoldo López recibió el jueves pasado dos regalos inesperados en su celda de la prisión militar de Ramo Verde: una visita de su familia y un libro sobre Mandela.

El primero le emocionó y el segundo le animó a seguir en su lucha política, pese a que la petición de la fiscal general (13 años y 9 meses de cárcel) le augura una buena temporada tras las rejas.

Ayudado por su madre, Lilian Tintori, el pequeño Leopoldito, de un año, caminó ante su padre por primera vez. Solo su mujer, sus dos niños pequeños y sus padres pueden visitarle de jueves a domingo en la minúscula celda de dos por dos metros. “Allí echamos bromas y tocamos el cuatro (instrumento musical)”, relata la ex presentadora de televisión.

El líder radical opositor está aislado del resto de los presos, se ha dejado la barba (“me recuerda a Jesucristo”, asegura Tintori), está más delgado pero “tiene los brazos más fuertes. Entrena en su propia celda”, desvela su mujer. No se ha desprendido del crucifijo que ella le colocó antes de entregarse a la Guardia Nacional el 18 de febrero.

La Fiscalía acusa al dirigente de Voluntad Popular (VP) de instigación pública, asociación para delinquir, daños a la propiedad privada e incendio, estos dos últimos como autor intelectual. El más grave es el primero, por el que puede ser sentenciado hasta a 10 años de cárcel.

“El régimen me inhabilitó y el cobarde de Maduro, sin argumentos, me apresa. Seguiré resistiendo y me tendrán que matar para dejar de luchar por Venezuela”, escribió Tintori en la cuenta de twitter de su marido, tal y como viene haciendo para transmitir sus palabras.

“Me acusan por impulsar un cambio. Lo ratifico: sí buscamos una salida constitucional a este desastre lo antes posible. Eso no es un delito… Cuando di la cara y me presenté sabía la persecución y la manipulación de la justicia a la que iba a ser objeto”, añadió López a través de su mujer.

El exalcalde de Chacao permanece 23 horas en el interior de su cubículo y solo se le permite salir de 6 a 7 de la mañana para entrenar en el patio de la prisión. Ni siquiera puede asistir a la misa de los jueves. “Para mí está secuestrado por el Gobierno. Ellos quieren que la gente se olvide de él”, acusa.

Y, mientras tanto, lee y lee. Precisamente fue un libro muy esperado el segundo regalo de esta semana: “El legado de Mandela. Quince enseñanzas sobre la vida, el amor y el valor”, del periodista estadounidense Richard Stengel, redactor jefe de la revista Time. El prólogo fue escrito por el propio líder africano.

“En la cárcel se le ha agudizado su amor a la lectura, no para de leer. Llevaba un tiempo que se quejaba de que con los bebés no leía tanto. Sobre todo repasa Historia de Venezuela y filosofía, ahora son sus favoritos”, descubre su mujer.

Y también la geografía nacional, que ya le ha dado un disgusto. En una de sus visitas, el padre de López le llevó un mapa de Petróleos de Venezuela, a la venta en cualquier librería. Los carceleros se lo decomisaron y Maduro le acusó a través de la televisión: “Se le retiraron unos mapas que pretendía introducir a la celda del jefe del extremismo de derecha… Se puso en alerta a las autoridades competentes, pues no se sabe hasta dónde estos fascistas pueden llegar”.

Nada más se ha vuelto a saber de esta “conspiración”, una de las 30 que ha denunciado Maduro desde el poder