Alebrijes y un brindis por Oaxaca

Un equipo humilde que ha hecho historia y que aspira a más para orgullo de una región legendaria
Alebrijes y un brindis por Oaxaca
Alebrijes de Oaxaca ha convertido el Estadio Benito Juárez en un fortín complicado para cualquier rival que llegue de visita.
Foto: FOTO CORTESÍA: CLUB ALEBRIJES

NUEVA YORK.— Al igual que los que han dejado a sus familias y a sus comunidades en Oaxaca, el equipo de futbol Alebrijes mezcla el esfuerzo y la habilidad para librar las dificultades de la vida para destacarse.

“Tanto para ellos como para nosotros no ha sido fácil. Ha sido una lucha constante, de caerse y de levantarse. Por eso queremos que se sientan muy orgullosos de nosotros. Somos un equipo que representa el estado, no solo a nivel profesional, sino más allá de eso”, comentó Ricardo Rayas, entrenador del Alebrijes.

Y cuando su equipo salte a la cancha del Volcán este miércoles para disputar la final de la Copa MX ante los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León, se estará llenando una página más en la breve historia de este equipo que en apenas 10 meses de su aparición en la Segunda División mexicana (Ascenso MX) ha cosechado logros importantes.

“Para ser una franquicia nueva, hemos hecho un poco de ruido en el futbol mexicano. Tenemos tres semifinales, una de liga, dos de copa y hoy estamos a punto de disputar la final de la Copa MX”, detalló el entrenador.

La franquicia como tal apareció hace 10 meses, pero ya contaba con una historia de poco más de 10 años cuando el club se llamaba Tecamachalco y jugaban en la Segunda División Premier del futbol mexicano, de la que fueron subcampeones hace dos años.

La fortuna les abrió una ventana para subir de categoría cuando el campeón de esa competencia, Los Altos, no cumplía con los requisitos para competir en el Ascenso MX. La decisión fue abrirle la plaza a cualquiera que pudiera encontrar un estadio adecuado para la competencia.

Tecamachalco halló en Oaxaca el lugar ideal para llevar el balompié profesional, aunque ha enfrentado las limitaciones de básicamente inaugurar una plaza, como contar con un estadio con aforo para apenas 12,500 aficionados.

“El Benito Juárez es un estadio chiquito de poca capacidad pero con una cancha espectacular. Yo me atrevería a decir que es de las mejores en todo el futbol mexicano”, aclaró Rayas. “Se está proyectando hacer un estadio que servirá para los partidos del equipo y para incrementar el arraigo en la afición oaxaquense”.

Aunque carente de futbol, el estado de Oaxaca, en el sureste de México, se ha destacado por su beisbol y su basquetbol. Pero la gente ha respondido gracias en parte a los resultados y en parte al nombre que se le dio al equipo, que resalta la cultura popular de la región.

Los Alebrijes son figurillas o esculturas típicas de aquel estado que se caracteriza por su colorido y su aspecto fantástico: lagartos, perros, jaguares, aves y demás animales se entremezclan y conforman una fauna imaginaria que brilla con la saturación de colores muy vivos.

Igual de espectacular ha sido el progreso del equipo, que en estos 10 meses de existencia ha jugado semifinales de copa y de liga. En su primera participación en la copa, Alebrijes cayó ante el Atlas en la semifinal en tiros de penal.

Más tarde, en la Liga, su temporada como superlíderes se vino abajo repentinamente cuando cayeron en la semifinal ante los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, hecho que dejó una marca en el espíritu de Rayas.

“Fue una situación muy dolorosa. Fue difícil asimilarlo porque mayoría del torneo siempre estuvimos punteando y desafortunadamente no se pudo”, comentó Rayas. “Nos quedó como experiencia. Y creo que nos enseñó a superar las situaciones adversas”.

Ahora también saben que los títulos no se ganan con nombres o favoritismos, sino que se ganan trabajando cada minuto de partido.

“En el papel el favorito es Tigres porque son un equipo grande con un gran entrenador, pero esto no es de merecer sino de buscarlo y trabajarlo”, apuntó el entrenador.

El Volcán de los Tigres es acaso el escenario más grande en el que se presentarán sus pupilos, pero Rayas asegura que no hay presión alguna y que, por el contrario, ya están ansiosos porque llegue el crucial enfrentamiento.

“Nosotros estamos muy tranquilos. Los chavos están muy metidos en el compromiso que tenemos. También tenemos muchas ilusiones de conseguir algo importante. Sólo queremos hacer nuestro esfuerzo y esperamos que le podamos dar a nuestra afición una satisfacción muy grande”, manifestó.

Rayas sabe que levantar la Copa MX no sólo les traería más aficionados, sino que le daría al estado de Oaxaca, uno de los más pobres en México, una razón para festejar.

“Oaxaca necesita un equipo que le permita distraerse un poco de los problemas sociales que existen acá porque es un estado muy golpeado; en muchos de sus municipios se vive en mucha pobreza. Y nosotros buscamos que con nuestros logros la gente se motive para salir adelante”, finalizó.

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