Mickey Rooney, un hombre pequeño con alma de seductor

La muerte de Mickey Rooney pone fin a una era histórica del cine
Mickey Rooney, un hombre pequeño con alma de seductor
Mickey Rooney en 2011. El actor, una de las más grandes estrellas, murió el domingo a los 93 años.
Foto: EFE

Participó en más de 200 películas y fue nominado a cuatro Oscar —solo logró uno, honorario—, pero por lo que se recuerda a Mickey Rooney —que murió el domingo a los 93 años— es por su faceta de conquistador. Sus 5 pies y 2 pulgadas (1.57 cm.) de altura y su eterna cara de niño no fue un obstáculo para casarse ocho veces, una de ellas con Ava Gardner.

Él tenía 22 años y era toda una estrella cinematográfica cuando se casó con la joven Ava Gardner, de 19, la cual acababa de ser descubierta por un cazatalentos.

Corría 1941, y Rooney, tras una destacada carrera como estrella infantil, había pasado al cine adolescente de la mano de su pareja profesional más conocida, Judy Garland.

El joven Mickey tenía una imagen pública inmaculada, una permanente sonrisa e irradiaba una simpatía contagiosa.

Rooney era el yerno ideal para la clase media del país, y su boda con Ava Gardner fue todo un acontecimiento para la época. Se casaba la estrella de los estudios Metro-Goldwyn-Mayer con una actriz en ciernes que poco después sería calificada como “el animal más bello del mundo”.

Se habían conocido en el rodaje de Babes on Broadway, otra de las películas protagonizadas por el dúo formado por Rooney y su eterna pareja cinematográfica, Judy Gardland.

Años después, Rooney recordaría ese encuentro de esta manera: “‘Hola’, dijo Ava. Eso fue todo. Solo un hola. Y sin una sonrisa. Pero lo dijo con ese suave acento de su rural Carolina del Norte, y yo ya estaba perdido. Había conocido muchas mujeres maravillosas en mi vida, pero esa mujercita las superaba a todas”.

Pese a la oposición mostrada por Louis B. Mayer, que creía que el matrimonia acabaría con la imagen adolescente de Rooney, al final el matrimonio se celebró el diez de enero de 1942.

Pero la relación apenas duró un año, debido principalmente a las infidelidades del actor y supuso el comienzo de la fama de conquistador de Rooney, que se casó otras siete veces y tuvo nueve hijos.

“La gente dice: ‘¿cómo te has podido casar ocho veces?’. Simplemente, jugué la mano como me vino y mantengo una relación amistosa con la mayoría de mis exesposas”, afirmaba el actor en una de sus últimas entrevistas.

Una vida llena de éxitos, de fracasos, de problemas personales y económicos. “No lamento nada de lo que he hecho. Solo desearía haber hecho más cosas”.