Argentina enfrenta día de caos por huelga nacional

Argentina sufrirá el jueves una huelga general que ha dividido al sindicalismo opositor y al oficialista y que provocará un caos ante la falta de transporte, desabastecimiento de gasolina y alimentos
Argentina enfrenta día de caos por huelga nacional
La presidenta argentina, Cristina Fernández enfrenta una paro nacional.
Foto: EFE

Buenos Aires.- Argentina sufrirá el jueves una huelga general que ha dividido al sindicalismo opositor y al oficialista y que provocará un caos ante la falta de transporte, desabastecimiento de gasolina y alimentos, y múltiples bloqueos de calles y carreteras.

El paro fue convocado por los sectores opositores de la Central General de Trabajadores (CGT) y de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA), las únicas dos entidades sindicales del país que, por otra parte, tienen sus dirigencias afines al gobierno.

Hugo Moyano, líder de la CGT que se transformó de firme aliado del kirchnerismo a uno de sus principales enemigos, aseguró este jueves que no impulsará “una ola de paros”, ya que espera una respuesta por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

“Esperemos una respuesta a los reclamos, no tiene sentido adelantar medidas, soy precavido, no digo cosas que después no se pueden llevar adelante”, afirmó al desmentir a su aliado Luis Barrionuevo, dirigente de los gastronómicos que anticipó un largo “plan de lucha”.

La justificación de la huelga es confusa, ya que actualmente se están llevando a cabo las negociaciones anuales de aumentos salariales y de prestaciones en todos los rubros de trabajadores.

Sin embargo, Moyano y sus aliados argumentaron que la movilización con la que aspiran a paralizar el país responde a la inflación, el fin de subsidios, lo insuficiente del salario mínimo y la tasa del impuesto a las ganancias.

Como Moyano dirige al sindicato de camioneras, mañana no habrá transporte de alimentos, de dinero para los bancos, y como adhirieron gremios de transporte público, tampoco funcionarán los camiones urbanos, de corta y larga distancia, ni el metro.

El gobierno se anticipó a la movilización y publicó este jueves un desplegado en el que advirtió que “mañana la mayoría de los argentinos quieren trabajar” y enumeró los sindicatos que no se sumarán a la huelga.

“Frente al paro anunciado por un conjunto de gremios se informa que las actividades industrial, comercial, bancaria, docente y de servicios públicos (con excepción del transporte) no adhieren a esta medida de fuerza por lo que la actividad debe ser normal”, explicó.

Antonio Caló, líder de la CGT oficialista, reconoció que la huelga va a ser “muy grande”, aunque la cuestionó al afirmar que sólo responde a presiones políticas para afectar al gobierno y no a demandas estrictamente laborales.

“No era necesario hacer un paro en este momento, cuando todos los gremios están discutiendo paritarias (negociaciones salariales)”, afirmó.