Chavismo y la oposición inician diálogo en Venezuela

A estas reuniones está invitado Pietro Parolin, por el Vaticano
Chavismo y la oposición inician diálogo en Venezuela
Manifestantes opositores al Gobierno del presidente venezolano Nicolás Maduro realizaban una marcha en Caracas, ayer.
Foto: EFE

Fumata blanca en la Venezuela revolucionaria: hoy habrá cumbre entre gobierno y oposición salvo terremoto de última hora. La mediación de los cancilleres de Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) obró un milagro político en el que pocos creían, un diálogo al que ha sido invitado Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano.

Dadas las circunstancias, con un escenario político plagado de obstáculos y con los radicales de ambos lados rechazando cualquier acercamiento, la participación del número dos de la Santa Sede se ha convertido en trascendental. Durante su estancia en Caracas como nuncio apostólico, Parolin recompuso las relaciones entre la Iglesia Católica y Hugo Chávez. Tampoco nadie olvida en América Latina la mediación ordenada en 1978 por el papa Juan Pablo II entre Chile y Argentina, que evitó un conflicto bélico entre ambos países.

El canciller venezolano Elías Jaua invitó ayer a Parolin, a través de una carta, para que “participe en los procesos de diálogo entre representantes del Gobierno y la oposición” como “testigo de buena fe”.

De aceptar el Vaticano, el Gobierno cumpliría los requisitos impuestos por la MUD para sentarse a una mesa: mediación papal, retransmisión televisiva del encuentro, igualdad de condiciones y una agenda abierta.

Los temas que la MUD llevará a la mesa del diálogo son cuatro: una amnistía para presos políticos y detenidos durante las protestas, la “renovación equilibrada de los poderes públicos”, una Comisión Nacional de la Verdad Independiente y el desarme de los grupos paramilitares del chavismo, los famosos colectivos.

“Apostamos al diálogo por responsabilidad venezolana y para defender la Constitución, único espacio contra la violencia y el abuso”, anunció Ramón Guillermo Aveledo, secretario ejecutivo de la MUD.

“Hubo acuerdo para iniciar un ciclo de reuniones”, informó Nicolás Maduro tras el encuentro previo entre tres dirigentes de la MUD y tres oficialistas, “presidido” por él mismo. Cuidando su lenguaje como nunca (tras el tirón de orejas de la Unasur a su violencia verbal), Maduro utilizó por primera vez el término Mesa de la Unidad Democrática. Hasta ahora, dirigentes y medios públicos utilizaban distintas denominaciones: “autodenominada MUD” (para evitar la palabra democrática), mesa de la ultraderecha, fascistas o golpistas.

Eso sí, el primer mandatario puso límites a sus palabras, para evitar el enfado de los radicales entre sus filas: “No hay una negociación ni pacto con nadie. Aquí lo que hay es un debate, un diálogo, que es diferente. Sería un traidor si me pongo a negociar la revolución”.

Cuando Maduro calmaba a sus “duros”, en la oposición ya se había abierto la caja de los truenos. Los radicales se posicionaron claramente en contra de los diálogos. Empezando por su líder encarcelado, Leopoldo López, que se expresó en Twitter a través de su mujer: “Creo profundamente en el diálogo, pero de pie, no de rodillas. Tenemos 15 años sabiendo cómo dialoga la dictadura”.

Y siguiendo por la diputada María Corina Machado: “No se puede iniciar un proceso de diálogo mientras siga la represión. Tienen que liberar a los presos políticos”.

Además de los dos líderes, en contra del diálogo se han pronunciado Voluntad Popular (VP), los asambleístas de la Movida Parlamentaria que respaldan a Machado, el alcalde mayor Antonio Ledezma y la Junta Patriótica Estudiantil, el sector más radical del movimiento.

A favor del diálogo: los jefes de la MUD, los gobernadores Henrique Capriles y Henri Falcón y grandes partidos como Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, AD, Copei o los progresistas.

Entre tiras y aflojas, dimes y diretes, una de las voces más respetadas de la oposición se levantó ayer. Bony Simonovis, la mujer del comisario de Caracas encarcelado por el chavismo habla poco, pero cuando lo hace todos la escuchan: “A los radicales de lado y lado les digo, si tuvieran a un familiar secuestrado por más de nueve años, no desecharían el diálogo a priori”.