Mariquitas para acabar con las plagas del jardín… a la venta en internet

No solo llaman la atención por sus colores, sino también porque son depredadoras naturales de áfidos (pulgones) y otras plagas que afectan las plantas. Ahora pueden llegar a su casa por correo.
Mariquitas para acabar con las plagas del jardín… a la venta en internet
Mariquita

Coloridas, brillantes e inofensivas, las mariquitas resaltan entre los insectos.

Pero su belleza no es la única razón: también son una herramienta muy útil y natural para acabar con todas aquellas plagas que atacan las plantas. Sus vivos colores sirven para alejar a los depredadores, que suelen asociar los tonos brillantes con veneno.

Por eso hoy en día existen compañías que las ofrecen a través de internet, como una alternativa más verde a los pesticidas, en la lucha contra los áfidos (pulgones) y otras plagas por el estilo.

Mark Champion de la Lancashire Wildlife Trust, una organización ambientalista británica, explicó a la BBC que las larvas pueden ser enviadas por correo sin ningún inconveniente.

Eso sí: deben ser larvas y no las mariquitas que sean capaces de volar.

Según él, unas 100 larvas pueden conseguirse en unos US$70. Cuando se reciban, deben liberarse en el invernadero o donde sea que estén los áfidos.

Champion asegura que las mariquitas son tan efectivas en el control de plagas como cualquier otro químico que se pueda comprar.

Tienen un apetito variable y son muy rápidas, sobre todo aquellas larvas que están tratando de conseguir la fuerza para volverse adultas.

Champion deja claro que los insectos tendrán la libertad de volar cuando quieran, pero si se quiere prolongar su partida existe la posiblidad de comprar o construir una casita de madera que las invite a quedarse allí.

“En los agujeros podrán resguardarse del hielo, de la lluvia, del sol”, dice el experto.

La cantidad necesaria variará dependiendo del tamaño del invernadero o jardín, pero Champion afirma que en un jardín mediano, unas 100 mariquitas serán más que suficientes para controlar a los áfidos.

Si no pueden comprarse, otra opción es atraerlas de manera natural, sembrando flores con mucho polen, como los girasoles.