Bell recibe su buena dosis de justicia

Ex funcionaria es condenada a 11 años y 8 meses por malversación
Bell recibe  su buena   dosis de justicia
Angela Spaccia, ex administradora de la ciudad de Bell. Getty Images
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Bell, una de las ciudades más pobres y con más inmigrantes latinos en el condado de Los Ángeles, ha comenzado a probar las mieles de la justicia tras la corrupción política que saqueó sus arcas.

Angela Spaccia, quien fuera una de las funcionarias de más alto rango en ese municipio, fue sentenciada ayer a 11 años y ocho meses en una prisión estatal por malversación de fondos públicos, uno de los castigos más severos en un caso de corrupción.

La jueza Kathleen Kennedy también le ordenó reembolsar más de $8.2 millones al Ayuntamiento de la ciudad.

“Spaccia abandonó por completo su deber para con la gente de Bell y actuó solo en cumplimiento de sus motivos corruptos y egoístas”, redactó el fiscal Sean Hasset, de la División de Integridad Pública de la Procuraduría de Distrito de Los Ángeles, en el memorando de sentencia.

Este veredicto llega un día después de que cinco ex concejales, acusados de inflar sus sueldos a $100 mil anuales por asistir a breves reuniones, accedieron a la oferta de aceptar dos cargos criminales en su contra, algo que les condenaría a un máximo de cuatro años tras las rejas.

También el miércoles el Cabildo de Bell aceptó un acuerdo tentativo con el ex jefe policiaco Andy Adams, en el cual él se compromete a devolver más de $200 mil a la Ciudad. Él obtenía un pago de $457 mil al año por estar a cargo de la vigilancia de una ciudad de apenas 2.5 millas cuadradas (Charles Beck, jefe de la Policía de Los Ángeles, que patrulla 468 millas cuadradas, gana $345 mil).

Y la sentencia del ex administrador Robert Rizzo, considerado el cerebro detrás de la corrupción en Bell y quien llegó a devengar un salario anual de más de un millón de dólares, por encima del que recibe el presidente Barack Obama, se ha programado para el próximo miércoles 16 de abril.

La jueza Kennedy ha dicho que podría condenar a Rizzo, quien no contendió los 69 cargos criminales en su contra, a un mínimo de 10 años y a un máximo de 12 años en una prisión estatal.

“Es cerrar otra llaga de tantas heridas que recibimos en esta comunidad”, comentó la concejala Violeta Álvarez, quien indicó que estos ex funcionarios dejaron al municipio una deuda de unos $35 millones que calculan pagar hasta en 20 años. “Nos robaron legalmente”, dijo.

Spaccia, la primera del grupo en ser sentenciada y la única que enfrentó el juicio tras las rejas, fue acusada de redactar su propio contrato laboral, en el que se otorgó un salario de $376 mil en 2008. Cuando ella ingresó al gobierno de Bell, en 2003, ganaba $102 mil.

Durante el juicio, ella dijo que quizás este pago no era ético, pero que no era ilegal.

“Aunque no existe una sentencia que sea suficiente en ese caso, esta sentencia es un buen paso en la dirección correcta”, comentó el concejal Ali Saleh.

La exasistente de Rizzo también fue declarada culpable de tomar préstamos por más de $230 mil sin la aprobación del Cabildo y eliminando documentos públicos. Spaccia y Rizzo también elaboraron en secreto sus paquetes de retiro, otorgándose cada uno una pensión de más de $8 millones.

“Ningún tiempo que [Spaccia] pase en la cárcel será suficiente”, dijo por su parte la concejala Álvarez. “Quisiéramos que estuviera ahí por cadena perpetua, pero eso no es posible”, agregó.