Juega conmigo

Reserva una noche a la semana para disfrutar en familia
Juega conmigo
Los niños más pequeños, en general, se entusiasman con cualquier actividad que implique la atención de sus padres.

“Ya no mires televisión”. “Apaga la computadora”. “Ya está bien de mandar tantos textos”. Los padres tratamos incansablemente de limitar el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla electrónica. Ya sea la computadora, el televisor o el teléfono celular, sentimos que nuestros hijos se hipnotizan, se obnubilan, se encierran y se alejan.

No es fácil competir con canales de televisión que transmiten dibujitos animados las 24 horas, o con teléfonos inteligentes que los conectan a cientos de amigos con sólo abrir la página de una red social.

Una alternativa al entretenimiento electrónico es reservar una noche por semana en la que todos los miembros del hogar se reúnan frente a un juego de mesa. Los niños más pequeños, en general, se entusiasman con cualquier actividad que implique la atención de sus padres. Mientras que los adolescentes pueden resistirse en un principio, pero terminan disfrutando el momento tanto como los más pequeños.

Los juegos de mesa no sólo son divertidos, sino que ayudan a los niños a pensar y desarrollar estrategias; al mismo tiempo estimulan la coordinación y el reconocimiento de números, colores y letras. Pero por sobre todas las cosas, los juegos de mesa facilitan la interacción y comunicación entre los miembros de una familia.

  • Elige una noche que le quede cómoda a todos. La idea es que la noche de juego se convierta en una cita semanal que todos esperan con anticipación. Para hacerla más atractiva, puedes ordenar comida o preparar bocaditos especiales.
  • Los juegos clásicos nunca pasan de moda. Para los más pequeños, puedes comenzar con juegos como Candyland o Chutes and Ladders, pensados para niños de 3 años o más. Estos dos clásicos se basan en colores que los niños pueden identificar, aunque no sepan leer o escribir y los ayudan a contar y a aprender a esperar su turno. Lo mismo ocurre con las cartas y los dados. Puedes comenzar con juegos de carta sencillos como UNO, o con dados y un cubilete, hasta que tu niño aprenda a contar.
  • A los adultos también les gusta jugar. Para una noche entre amigos, puedes elegir entre Cranium, un juego de desafíos que incluye dibujar, actuar y esculpir; Taboo, que se juega entre equipos que tienen que adivinar una palabra específica, basándose en pistas, o Clue que te invita a resolver un crimen.
  • Los juegos de mesa son generalmente económicos, pero si te sientes inspirada y quieres crear tu propio juego, el sitio http://donnayoung.org/homeschooling/games/game-boards.htm ofrece PDFs con plantillas para imprimir y armar tu propio juego mesa.