Pau Gasol deja:Profesionalismo, triunfo y sonrisa

El español tiene mínimas posibilidades de firmar otro contrato con unos Lakers en reconstrucción

Paul Gasol pasó tanto tiempo en clínicas médicas durante el receso de la temporada, que el jugador de los Lakers de Los Ángeles siente como si se hubiera graduado de doctor.
Paul Gasol pasó tanto tiempo en clínicas médicas durante el receso de la temporada, que el jugador de los Lakers de Los Ángeles siente como si se hubiera graduado de doctor.
Foto: Especial para La Opinión - authors FOTO: WILLIAM CAMARGO

Los Lakers tuvieron anoche su último partido de la temporada en el Staples Center y este miércoles llegará a su final la pesadilla que ha sido este torneo, nada menos que el peor de su historia como equipo de Los Ángeles.

Con ello, otra historia dentro de la franquicia angelina estaría terminando: la era de Pau Gasol como Laker.

El delantero y centro español, ausente desde el 1 de abril debido a una batalla que sostiene contra el vértigo (ya no jugará en lo que resta de la temporada), se convierte en agente libre con la conclusión de la campaña, y aunque todavía ayer Gasol dijo que existen posibilidades de que vuelva a vestir de oro y púrpura, su salida es inminente.

La situación, a grandes rasgos, es la siguiente:

Gasol, de casi 34 años, tuvo esta temporada un salario de 19.3 millones, y aunque se espera que las ofertas que reciba sean significativamente menores, para los Lakers no parece tener sentido invertir tal cantidad en un veterano como Pau cuando es obvio que el equipo entra en un obligado período de profunda reconstrucción.

Atado a lo anterior, está el hecho de que Gasol no estuvo cómodo en los últimos meses con el plan de juego de Mike D’Antoni, el entrenador en jefe de los Lakers, quien fue muy claro en que le gusta tener en la cancha a hombres más rápidos y móviles. Incluso, hubo un episodio en el que coach y jugador entraron en una pequeña guerra de declaraciones.

Si Gasol llegará a interesarse en volver a los Lakers dependerá no sólo de que le hagan una oferta contractual interesante, sino en que D’Antoni no continúe como entrenador del equipo. D’Antoni tiene contrato por otra temporada y aunque la opinión pública está en su contra por la terrible campaña, la gerencia de los Lakers le ha defendido.

Pero aún y si los Lakers decidieran cambiar de entrenador –tendrían que cubrir varios millones garantizados por el contrato de D’Antoni– y si Gasol aceptara bajar sus pretensiones de manera significativa para mantenerse en una ciudad que él adora, entrará en juego el mercado de la NBA; se estima que varios equipos mostrarán interés, a un costo razonable, por un jugador de la talla de Pau.

Esos equipos podrían ser conjuntos de calibre de postemporada e incluso contendientes a las finales de la NBA, que estarían buscando a un hombre grande como el catalán para redondear sus planteles.

Un posible interesado es justamente Memphis, su primer equipo en la NBA y donde Pau podría terminando jugando al lado de su hermano Marc si el delantero de poder Zach Randolph decidiera dejar al club, opción que tiene en sus manos. Pau y Marc, por cierto, jugarán juntos su último Mundial de basquetbol con la camiseta de España este verano en su propio país. Ser compañeros de equipo en la NBA tendría bastante sentido.

Por otra parte, ningún entrenador le ha sabido sacar el mayor provecho a Pau en la cancha que Phil Jackson, quien ahora como presidente de los Knicks podría mover sus piezas para atraerlo a la Gran Manzana, donde Jackson trata de cambiar la cultura interna por una de verdadero conjunto, y Pau, siempre de enorme compromiso con sus colores, sería ideal para ello.

Y luego está San Antonio, el equipo que siempre extiende la carrera de jugadores veteranos y que siempre parece ser candidato al título. Los Spurs podrían necesitar reemplazo de Boris Diaw, y aunque Gasol no tiene las piernas del francés y que su salario sería bastante mayor, difícilmente podría negarse al sueño de jugar con Tim Duncan, Manu Ginóbili y Tony Parker para buscar otro campeonato.

Estos y otros posibles escenarios para Gasol sobrarán, por lo que al final dependerá de lo que el catalán desee más. De cara al final de la sufrida temporada 2013-14, él ha aceptado que por primera vez se encontrará en una situación en la que escuchará ofertas y ha subrayado que será muy selectivo a la hora de tomar su decisión.

Fue en un partido contra Orlando en el Staples Center el pasado 23 de marzo cuando el cuatro veces “All Star” abandonó al medio tiempo con duros mareos y náuseas. Le fueron suministrados tres litros de suero y tuvo que pasar un día entero en el hospital. Fue un susto grande.

“La vida nos recuerda lo frágiles y vulnerable que somos algunas veces”, dijo Gasol el 3 de abril mediante redes sociales. “La salud es lo más importante. Espero recuperarme pronto amigos”.

Tomando en cuenta todo lo anterior y también que Gasol se ha perdido 70 juegos durante las pasadas tres temporadas como síntoma de que ya ha entrado a la recta final de su ilustre carrera, su salida de los Lakers es altamente probable, casi segura. Si eso se confirma, su partido final como lagunero habrá sido el del 1 de abril de 2014 contra los Trail Blazers, con 9 puntos en 28 minutos, 4 rebotes y 7 asistencias.

Si la era de Pau como Laker ha, de hecho, terminado, es necesario hablar de sus logros y su legado: dos campeonatos de la NBA (2008-09 y 2009-10), de los que fue jugador crucial al lado de Kobe Bryant. Un total de 429 partidos jugados desde que fue obtenido a mediados de la temporada 2007-08 y 7,610 puntos (anotó 8,966 con los Grizzlies). Y en playoffs, totalizó 93 partidos, con 1,561 puntos, 937 rebotes y 330 asistencias.

Además, fuera de la cancha, lo de Gasol es altamente apreciado. Su esfuerzo por ser un ejemplo comunitario mediante constantes apariciones públicas a través de su fundación y su real interés por impulsar el deporte en el sur de California y por combatir la obesidad infantil le han convertido en un gigante muy querido.

Si su era como jugador de Los Ángeles, siempre con esa amable sonrisa, ha dejado de tener futuro, una cosa es segura: a Pau Gasol no se le olvidará.