Cuestionan reglamentos de ICE sobre atención a embarazadas

La agencia ha evitado dar cifras sobre cuántas mujeres embarazadas están detenidas en sus centros de detención

Imagen de un centro de detención.
Imagen de un centro de detención.
Foto: Getty Images

A los pocos días de haber llegado al Centro de Detención de Otay Mesa, Sugey Carrazco pidió ver a un ginecólogo para llevar un control de su embarazo mientras se revisaba su petición de asilo, pero solo se le concedió con la intervención de abogados de ACLU y dos congresistas.

“Finalmente la llevaron al ginecólogo el jueves pasado”, dijo Mohammad Abdullahi, activista de la campaña Bring them Home que ayudó a organizar el cruce de Sugey y otros más de 100 migrantes que pidieron su reingreso legal a Estados Unidos. “Pero en un principio le dijeron que tomaría 47 días”.

El caso de Carrazco atrae de nuevo la atención al tema del trato que reciben las personas enfermas, embarazadas o vulnerables dentro de los centros civiles de detención, públicos o en manos de empresas privadas, que detienen cada año a cientos de miles de inmigrantes durante sus procesos de inmigración o deportación.

Para el abogado Michael Kauffman, especialista en ley migratoria de la Unión de Libertades Civiles del Sur de California (ACLU) , “las políticas escritas de ICE (Agencia de Inmigración y Aduanas) respecto a la detención y trato a personas vulnerables son buenas, pero no parece que en la práctica estén reconociendo o siguiendo este proceso”.

Hace apenas seis meses que Juana Vargas, una mexicana arrestada en Nashville, en 2008, cuando tenía 9 meses de embarazo, recibió más de $100 mil en compensación por no haber recibido el cuidado médico adecuado y por haber sido esposada a su cama mientras daba a luz y durante su recuperación.

Los reglamentos y memorándums de ICE que supuestamente rigen el trato de las mujeres embarazadas se han clarificado en varias ocasiones desde que la actual administración emprendió reformas al sistema de detención de inmigrantes.

La agencia ha evitado dar cifras sobre cuántas mujeres embarazadas están detenidas en sus centros de detención, inicialmente alegando que no conocían el número, a pesar que en el verano de 2012 implementaron una herramienta para clasificar a “detenidos de riesgo” al entrar a su custodia.

Reportes de prensa publicados recientemente revelaron que tan solo en un centro de detención de El Paso, hubo 40 embarazadas el año pasado.

Carrazco ha dicho que donde ella está detenida, en Otay Mesa, hay otras siete, pero ICE no ha confirmado el número.

“Durante cinco años hubo activismo de diversos grupos para lograr que clasificaran a las personas que detenían, sobre todo a las vulnerables, personas enfermas, embarazadas, con enfermedades mentales”, dijo Silky Shaw, de DetentionWatch Network.

De acuerdo a sus propios reglamentos y memos, particularmente en uno de junio de 2010 del entonces director de ICE, John Morton, las embarazadas o personas con enfermedades serias no deben ser detenidas “fuera de circunstancias extraordinarias y requerimientos de detención mandatoria”.

Cuando lo son, los reglamentos de ICE indican que “deben tener acceso a servicios de cuidado pre natal, asesoramiento y asistencia, tratamiento post parto, servicios de lactancia y de aborto”.