Tras escándalo salarial, reemplazan superintendente escolar en Centinela

Distrito de Centinela Valley Union High nombra a superintendente escolar interino

Tras escándalo salarial, reemplazan superintendente escolar en Centinela
La junta nombró un reemplazo para el superintendente José Fernández, investigado por su alto salario.
Foto: Suministrada

En una reunión pública concurrida y con los ánimos calientes de los asistentes, la junta directiva del Distrito escolar Centinela Valley Union High School, decidió reemplazar ayer a su superintendente, José Fernández, con su asistente, Bob Cox, quien fungirá en el cargo mientras se conduce la investigación contra Fernández por un “excesivo” salario de $675,000 reportado el año pasado

Miembros de la junta dijeron anoche que el nombramiento de Cox es estrictamente temporal mientras la junta realiza una requisición pública de candidatos.

Ayer la gente en la audiencia de la reunión le gritaba “¡Te tienes que ir!”, a José Fernández, pese a que no estaba presente en la reunión.

Fernández había provocado indignación en la comunidad de el distrito que abarca partes de Inglewood, Lawndale, y Hawthorne, desde el momento que salió a la luz pública la suma que recibe como sueldo, por dirigir tan solo 6 preparatorias, con poco mas de 6 mil alumnos.

Su sueldo supera en casi $300 mil el salario del superintendente del distrito escolar de Los Ángeles (LAUSD) John Deasy, quien tiene a su cargo el segundo distrito más grande del país con más de 1,000 escuelas y 650 mil alumnos.

Un estudiante de Centinela Valley High School, quien asistió a la reunión, Anthony Magallanes, y quien cursa el grado 12, dijo que era “una locura” lo que gana el dirigente escolar.

“En la escuela nos dicen que no tenemos recursos, que no hay fondos. Son muchas cosas las que nos hacen falta o que podríamos estar mejor si no hubiera alguien ganando tanto dinero”, compartió.

Elaine Cavazos, madre de varios estudiantes en el área, opinó que los miembros de la junta son tan culpables como Fernández, ya que esta situación “no es más que una conspiración de todos los que dirigen el distrito”.

La semana pasada, Fernández fue puesto en suspensión administrativa pagada.

En el momento que la situación se hizo pública en los medios, John Schwada, entonces vocero del distrito había dicho a La Opinión que el salario de Fernández era “legal”.

El vocero explicó que más de $200 mil eran parte de un paquete de beneficios por ejercer la posición. Y que el préstamo de $910 mil para la compra de su casa en Ladera Heights, era una práctica “común” entre superintendentes que tienen que reubicar a su familia dentro del distrito al que sirven.

En aquel entonces la junta escolar había dicho que estaban “sumamente satisfechos” con su trabajo, pero que no pensaban renovar el contrato del superintendente con dicha suma para el próximo año escolar y que renegociarían su salario. Lo cual no sucedió. Semanas después, votaron por suspenderlo.