Una lucha por la salud de su hijo

Su pequeño de 2 años y medio sufre de autismo
Una lucha por la salud de su hijo
Mónica Bernabé considera que la salud de su hijo es lo primordial en su vida.
Foto: La Opinión - Marvelia Alpizar

Mónica Bernabé y su esposo, Andrés Carrillo no habían podido tener hijos, por lo que la llegada del pequeño Andrés cambió sus vidas.

“Iba a ser el primer nieto en la familia de mi esposo porque sus hermanos y hermanas no han podido tener hijos”, dijo Bernabé, de 39 años, quien tiene un hijo de 19 de un matrimonio anterior. Bernabé vive con su familia en el condado de Orange.

El pequeño Andrés era esperado con mucha alegría. Pero, para sorpresa de todos, nació a las 31 semanas de embarazo, presentando un soplo en el corazón. Por su nacimiento prematuro, estuvo más de un mes en la incubadora.

Durante sus primeros meses, Andrés no mostraba las mismas señales de desarrollo que otros bebés de su edad ya que a los 10 meses no se movía y podía quedarse horas boca arriba, sin mostrar intención de cambiar de posición.

Para cuando tenía casi dos años, Bernabé había notado que el niño no hablaba. Su pediatra la refirió al Centro de Desarrollo Infantil Stramski del Hospital Infantil Miller de Long Beach, en donde se determinó que Andrés era autista.

“Ha sido algo difícil porque me enfrenté a algo que no sabía que existía, que era nuevo para mí”, dijo Bernabé, refiriéndose al diagnóstico.

“El autismo es un desorden del desarrollo caracterizado por escasa reciprocidad social, deficiencia en el proceso de comunicación y conductas repetitivas”, dijo Elyse Schoenwald, enfermera pediatra graduada que labora en el Centro de Desarrollo Infantil Stramski del Hospital Infantil Miller de Long Beach y quien se dedica a trabajar con niños autistas.

Schoenwald aconseja que si los padres observan que un niño no quiere interactuar con otros o mostrar deseos de comunicarse, se les aconseja que lo consulten con el pediatra.

También destacó que estudios recientes señalan que 1 de cada 42 niños y 1 de cada 189 niñas tienden a sufrir de autismo. “Una evaluación temprana les da acceso a los servicios que el niño necesita”, dijo.

Pero además de los problemas de salud que enfrentaba el pequeño, a los pocos meses de haber nacido el niño, su padre perdió el trabajo que tenía en un restaurante. La familia se quedó sin seguro médico y dependiendo del sueldo que gana la madre en su trabajo en un supermercado. Sin embargo, Bernabé logró obtener Medi—Cal para las necesidades médicas del pequeño.

Andrés asiste a varias terapias seis días a la semana en uno de los Centros Regionales del condado de Orange. Al principio el horario de trabajo de Bernabé le ocasionaba problemas para llevar al pequeño.

“Varias veces me tocó cancelar citas y eso era muy difícil para mí. Pero agarré valor y le dije al director de mi trabajo que ‘si no me pueden ayudar, renuncio y me voy porque para mí, ahorita, está primero la salud de mi hijo”, dijo Bernabé.

Sin embargo, no tuvo que renunciar. Aunque le quitaron algunas horas de trabajo.

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