Breves

Los rebeldes prorrusos de Donetsk pusieron ayer sus propias condiciones a Kiev para deponer las armas y desalojar los edificios oficiales en cumplimiento del acuerdo alcanzado en Ginebra.

“Exigimos al Gobierno ucraniano que desarme primero a los grupos ilegales que actuaron en el Maidán, y esa Guardia Nacional que han creado. Luego depondremos las armas y desalojaremos los edificios”, dijo Kirill Rudenko, portavoz de la autoproclamada “república popular de Donetsk”.

Los sublevados, que se han hecho con armas, comisarías y sedes administrativas por toda la geografía de esta región, también demandan el desmantelamiento de la ciudadela que se levanta desde hace cinco meses en el centro de Kiev.

Al menos catorce civiles murieron ayer y 50 resultaron heridos por el estallido de un coche-bomba cerca de una mezquita y de un puesto de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Homs, en el centro de Siria.

Entre las víctimas mortales hay mujeres y niños, según la agencia oficial siria Sana, que acusó a “terroristas” de detonar a distancia el vehículo en la rotonda 8 de Marzo.

La explosión causó importantes destrozos materiales en casas y comercios de la plaza, así como en los coches que se encontraban en los alrededores.

Por su parte, EEUU condenó que el Gobierno deBachar Al Asad, haya “roto el cese de las hostilidades” y su “brutal asalto” contra los habitantes de la ciudad de Homs

El Papa Francisco se acostó ayer descalzo frente al altar mayor de la Basílica de San Pedro y con ese gesto dio inicio a la liturgia de la pasión de Cristo y la adoración a la Santa Cruz.

Poco después de las 5:00 de la tarde, hora local (3:00 de la tarde, hora del meridiano de Grenwich), el líder católico ingresó al templo en medio de un silencio absoluto y se postró en el suelo, con la cara sobre un cojín morado. Luego el rito comenzó con una oración pronunciada en latín.

“Recuérdate, padre, de tu misericordia, santifica y protege siempre esta tu familia, por la cual Cristo, tu hijo, inauguró con su sangre el misterio pascual. Él vive y reina por los siglos de los siglos”, dijo, con una voz ronca.