Evita quedarte sin plata cuando más la necesitas

Evita quedarte sin plata cuando más la necesitas
Cada centavo ahorrado puede ayudarte en una emergencia. Por eso es importante hacer un presupuesto.
Foto: La Opinión - Archivo

¿Gastas cada centavo de tu salario mensual y solamente haces los pagos mínimos en tus tarjetas de crédito? Si es así cualquier imprevisto podría ponerte al borde de la ruina económica, cosa especialmente peligrosa en estos tiempos de incertidumbre económica y laboral que estamos viviendo. Los siguientes pasos te ayudarán a evitar esto:

Establece un fondo de emergencia — Un fondo para cubrir situaciones imprevistas no es más que una cuenta de ahorro (como, por ejemplo, las de Money Market) destinada a cubrir gastos extraordinarios. Una vez que la abres, no debes retirar fondos de ella para tus gastos diarios, sino solamente en caso de que exista una verdadera emergencia. Establecer este fondo es el primer paso hacia la creación de un solido plan financiero para ti y tu familia. El dinero que depositas en esos ahorros de emergencia podrá variar con el tiempo, pero inicialmente es aconsejable tener una reserva equivalente al valor de tus gastos durante tres meses. Para aquellos que están (mal) acostumbrados a gastar cada centavo que ganan, crear esta cuenta será muy difícil al inicio, pero una vez que se acostumbren verán cómo el simple hecho de ahorrar de un modo regular les resultará un excelente hábito y una gran conquista para el bolsillo.

Extiende el plazo de tu fondo — Cuando hayas logrado ahorrar para cubrir tus gastos durante tres meses, extiende la meta de tu economía para garantizar una reserva de seis meses. Lo primero es calcular de un modo simple exactamente cuánto estás gastando: resta de tu salario mensual el monto de tus ahorros; la suma que queda es la cantidad que estás gastando. Multiplica esta suma por la cantidad de meses que quisieras que te cubra tu fondo de emergencia. Digamos si ganas 50 mil dólares al año (aproximadamente $4,166 mensuales), necesitarías ahorrar alrededor de $12,500 en tu fondo para ampararte durante tres meses. Para extender el plazo del fondo hasta seis meses, necesitarías ahorros de 25 mil. Para lograr esta meta, tendrías que ahorrar aproximadamente $1,040 cada mes durante un año para crear un fondo de emergencia de tres meses.

Crea un presupuesto mensual — El presupuesto es una herramienta indispensable para controlar tus finanzas y determinar en cuáles áreas te estás excediendo y, por lo tanto, alejándote de tu meta de ahorros. El presupuesto también te permite ver claramente dónde puedes hacer recortes para crear tu fondo emergencia. En él debes llevar fielmente la cuenta de todos tus gastos, incluyendo aquellos casi “invisibles”, como viajes frecuentes al cajero automático para retirar fondos que se te olvida anotar, pero que al final del mes, se suman al monto total de tus gastos o deudas. El presupuesto, un verdadero espejo de tu realidad económica, detectará ciertos lujos disfrazados como gastos “necesarios”. En esta categoría entran hábitos tan aparentemente inofensivos como el cafecito cotidiano en un restaurante, las visitas regulares al salón de belleza o cualquier otro gasto que no sea indispensable.

Usa la ley del 10% — Si estableces como meta no gastar más del 90% de tus ingresos, te acostumbraras a un ahorro constante y no tan pequeño como parece. Ese 10% es un “regalo” que te haces cada mes, y será la base sólida de una independencia financiera que no se verá afectada por gastos imprevistos. Una advertencia: si tus ingresos anuales crecen —debido a un aumento en tu salario o a los dividendos de buenas inversiones—, no utilices esa buena racha como pretexto para gastar más. Primero, debes asegurarte de que puedes sobrellevar cómodamente los efectos acumulativos de la inflación. Mejor aún, cualquier excedente, siempre bienvenido en tu presupuesto, debe servir para aumentar tus reservas y motivarte a ahorrar más.