Garnachas que encantan

Restaurante local 'lleva' a clientela al metro de la capital mexicana
Garnachas que encantan
Abraham Guzmán, propietario del popular restaurant 'Metro Balderas' atendiendo su local.

“Un viaje. Sistema de comida chilanga. Metro. Ciudad de México”, dicen las tarjetas de presentación de los restaurantes Metro Balderas, que desde hace 20 años llevan a los residentes de Los Ángeles por un recorrido a través de la gastronomía de la ciudad más grande del mundo.

¡Y vaya viaje! Gorditas, sopes, quesadillas de huitlacoche, pambazos, huaraches, tacos de tripa, pancita y la especialidad de la casa, “la Torta Balderas”, una variante de torta cubana, son parte del menú.

De hecho, en sus tres establecimientos (en Northridge, Panorama City y Highland Park) es posible encontrar las mismas “garnachas” o antojitos mexicanos que se venden afuera de la concurrida estación del metro del Distrito Federal.

En una mesa del local pionero, localizado en la esquina del bulevar Reseda y la calle Chase, su dueño, Abraham Guzmán, cuenta que su viaje empresarial partió “de la casualidad”, porque recién llegado de la Ciudad de México su intención era abrir un taller mecánico.

Pero le hizo caso a los consejos de quienes probaban sus tacos de carnitas, suadero y longaniza. La primera recomendación la escuchó en la fiesta de su hijo, en 1992, en la cual fue el chef. “Los invitados quedaron encantados con los tacos y una amiga me dijo: ‘Deberías vender tacos’”, cuenta el comerciante, con un acento chilango un tanto diluido por el tiempo y la distancia.

Así, Guzmán se convirtió en taquero de fiestas y luego vendió en su casa los fines de semana, hasta que su abundante clientela molestó a los vecinos. En 1994, ya famoso en el barrio, abrió su primer local.

Hubo otro motivo para seguir el oficio de su madre, quien le trajo comales y un cazo que, 20 años después, sigue friendo carnitas en la cocina. “Cuando recién llegué [a Estados Unidos, en 1985] me decepcionaba con la comida de aquí, porque no la preparaban como se prepara allá”, comenta.

¿Y cómo se le ocurrió el nombre? “Metro Balderas surgió porque buscaba un nombre dirigido a la gente de allá. También hay una canción [del grupo de rock] El Tri y es la estación donde circula más gente. Ese nombre se me hizo muy pegador”, explica Guzmán.

Un tono “cantadito” se escucha en las mesas de su restaurante en Northridge. Los chilangos en el Valle de San Fernando, son sus principales clientes, aunque ya empiezan a llegar anglosajones.

Juan Mendoza, del DF, vino por un huarache. “El sabor es parecido a los que hacen allá”, dice.

El negocio de Guzmán tiene el diseño oficial de la red del metro del DF, la letra eme, y el de un cañón, propio de la estación Balderas y que recuerda el período de la Revolución Mexicana en que un grupo disidente se levantó contra el Gobierno de Francisco Madero, en 1913.

Guzmán dice que las últimas veces que ha comido afuera de esa terminal del metro se ha decepcionado. “Son reservados los lugares que venden comida buena, ya bajó la calidad”, asegura.